Autoridades inspeccionan zonas donde hubo deslaves en Quito

Técnicos y funcionarios del Municipio de Quito inspeccionaron este martes las zonas altas de la Panamericana Norte, entre los kilómetros 5 y 7, para identificar la existencia de botaderos de basura clandestinos que habrían incidido en el deslizamiento de tierra que atrapó a 50 carros y ocasionó la muerte de dos personas, la noche del domingo pasado.

La idea, explicó Juan Zapata, secretario de Seguridad del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ), es verificar si hay botaderos de basura como se ha indicado por diversos medios. De confirmarse esto, aseguró el funcionario, no solo se dispondrá maquinaria para desalojar el material, sino también se iniciarán las investigaciones para identificar quiénes serían los posibles responsables, que serían sancionados.

Quebradas y zonas ubicadas en San Miguel del Común, Calderón, Zabala, todas al extremo norte de la ciudad, están entre los sitios inspeccionados.

En uno de los ingresos a San Miguel del Común, en la antigua vía que lleva a Guayllabamba, Wilson Samueza muestra cómo la calle que pasa frente a su casa se ha convertido en un botadero de basura clandestino. En la vía es evidente el rastro que dejó a su paso la fuerza de la lluvia del fin de semana último e incluso por donde pasa el desfogue natural de la quebrada, la carretera está afectada.

Según Samueza, los moradores del barrio han tratado, sin éxito, de impedir que se ingrese a botar escombros. La cadena con candado que habrían colocado al ingreso de la calle, recuerda, ha sido rota un sinnúmero de veces por quienes buscan arrojar montañas de basura.

Samueza cuenta que con cada lluvia los riesgo crecen, más aún -explica- cuando luego del terremoto del 16 de abril varias quebradas de la zona se derrumbaron y el agua tomó otros cursos, por los que ahora baja también gran cantidad de materiales.

Zapata manifestó que se espera terminar el informe en 24 horas y de ser necesario, manifestó, se convocará a los diversos secretarios del DMQ para adoptar soluciones definitivas a los problemas en la zona. El funcionario apuntó que si existieron personas o instituciones que sabían de problemas, como el de botaderos clandestinos, estas debieron haber informado inmediatamente al Municipio para resolverlos.

El coronel Luis Ramos, director nacional de Control de Tránsito y Seguridad Vial de la Policía, informó que el tránsito por esta parte de la E-35 ya es normal. Pese a ello, adelantó, que como acción preventiva un equipo de la policía permanecerá en la zona y en el momento que exista un evento natural de magnitud, este personal tiene la orden de desviar el tráfico vehicular hacia la ruta Collas-Quito.

Zapata manifestó que las lluvias seguirán dándose a lo largo de todo Quito. El secretario municipal explicó que el Instituto Nacional de Meteorologia e Hidrología (Inamhi) ha anticipado que las lluvias serán fuertes, pero cortas. "Eso es lo más peligroso", añadió.

Mientras, los restos de las víctimas de este deslave fueron enterrados el martes en un cementerio de Ibarra. (I)

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