En los museos, los del Astillero también se ven frente a frente

Unidos en familia pero con el gusto dividido. Así paseaba el jueves pasado la familia Rivera Chalén, proveniente de La Troncal (Cañar). Ellos aprovecharon su visita a la ciudad para rememorar las gestas históricas de Barcelona y Emelec.

Ambos equipos comparten el primer piso del edificio Astillero, ubicado en el Puerto Santa Ana, donde los hinchas de ambas escuadras llegan por un mismo pasillo. La llegada de un nuevo clásico mañana desata más euforia, incluso aquí.

Los Rivera Chalén pasaron primero por las vitrinas del Ídolo del Ecuador, motivados por la mujer de la casa, Gabriela. En la entrada observaron las cuatro épocas de gloria del equipo canario, en los cincuenta, con Pajarito Cantos; en los ochenta con Lecaro y Macías; en los noventa con Carlos Muñoz; y la actual con Damián Díaz. En el paseo, camisetas, botines, balones, trofeos y fichas recuerdan los catorce títulos desde sus inicios en 1925.

En el rincón amarillo se recuenta el primer escudo hecho por sus fundadores españoles, mientras que en el azul hay una colección de camisetas.

En cambio, para los hinchas eléctricos, el resto de la familia Rivera Chalén, integrado por el esposo, Leonardo Rivera, y sus hijos Josué, Dayannara y Ángel observaron una estatuilla de su fundador George Capwell, la línea histórica y espacios dedicados a los trece campeonatos.

Entre lo llamativo del rincón azul, una lata cervecera con la memoria de la corona del 93 y añoranzas de cracks al frente de cada corona, entre esos, Jesús Cárdenas, Kléber Fajardo y Luis Capurro. En cada espacio, se rememoran anécdotas como una del Cuqui Juarez cuando en 1996 le promete al DT de Emelec, Ángel Castelnoble, que pese a su gusto por los aretes los dejaría de usar cuando se pusiera la camiseta del Ballet Azul.

Todo ello se mezcla con extensas colecciones de revistas, periódicos, zapatos, balones y trofeos originales de azules y amarillos. En una sala de cine y pantallas táctiles, además los hinchas de cada equipo pueden revisar fotografías y videos inéditos de cada rival. En uno de los espacios más fotografiados están los últimos trofeos de ambos equipos. Esos tienen su espacio destacado en cada sitio.

En el pasillo de salida de cada museo, tras un paseo que demora entre veinte minutos y media hora, padres e hijos llegan a un espacio medio entre ser barcelonistas o emelecistas. Algunos van aunque sea por curiosidad al otro museo del archirrival. Hacen bromas pesadas y algunos incluso por el fanatismo han debido ser controlados por la seguridad. “Aquí encuentras al hincha que ama los colores, al que vive por el equipo. Vienen padres que les dicen a su hijo que el rival no vale”, relata María Eugenia Haro, administradora del espacio. (I)

Museos
Equipos del astillero

Horarios
Los museos de Barcelona y Emelec permanecen abiertos de miércoles a domingo, de las 10:00 a las 18:00. La entrada es totalmente gratuita. Se ubica en el primer piso del edificio Astillero, en el Puerto Santa Ana.

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