Cinco años después que ETA abandonara la violencia, yihadistas son prioridad

Cinco años después de que la organización separatista vasca ETA renunciara a la lucha armada, el combate contra el yihadismo prima sobre la búsqueda de los últimos integrantes de la primera, según el fiscal que supervisa la lucha antiterrorista en España.

ETA “no ha muerto, en cuanto que todavía tiene armas, tiene explosivos“, pero “no creo que vuelvan a recuperar el terreno de la lucha armada“, afirma Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, tribunal español especializado en casos de terrorismo.

Zaragoza habló con la AFP con motivo de cumplirse un lustro desde que el 20 de octubre de 2011 la organización separatista que reclama la independencia del País Vasco y Navarra anunciara el abandono de la lucha armada.

“Todavía hay medio centenar de personas que tienen reclamaciones pendientes o bien por integración en asociación terrorista” u otros delitos ligados a ETA, indicó.

Asimismo, evocó la existencia de “una decena, o quince o veinte militantes (...) en la clandestinidad”, tras décadas de atentados que causaron 829 muertes.

En cambio, unas 90 personas en detención preventiva esperan juicio en España por actividades relacionadas al terrorismo yihadista internacional, mientras que unas treinta ya fueron condenadas y cumplen sus penas.

Diez de estos últimos, por su participación en los atentados terroristas más mortíferos en Europa, cometidos el 11 de marzo de 2004, cuando estallaron bombas en trenes de cercanías en Madrid, con saldo de 191 muertos.

Ahora, cerca de un cuarto de las investigaciones de la Audiencia Nacional giran en torno al terrorismo islamista, explica Zaragoza, fiscal en el juicio contra los autores de los atentados en la capital española.

Doce años han transcurrido desde 2004 sin registrarse otro ataque en España.

“Sí ha habido situaciones de riesgo. (...) Ha habido dos o tres casos de células que ya estaban preparadas” para actuar, señala Zaragoza. Pero el atentado de 2004 “nos dejó muchas lecciones que hemos aprendido”, subraya.

“La respuesta frente al terrorismo yihadista se enfoca en el ámbito preventivo”, dice, al congratularse de la adopción en 2015 de una ley que permite actuar contra las páginas web “terroristas” y el adoctrinamiento, antes de que los atentados se cometan.

Pero, recientemente imágenes de España han comenzado a aparecer en sitios de internet yihadistas, admite el magistrado. Una página de Facebook en español consagrada al yihadismo fue detectada y cerrada.

‘Al Andalus, tierra de yihad’

“España sigue siendo de los lugares en los que ellos tienen puesta sus miras, por los antecedentes históricos, porque fue Al Andalus en su día”, indica Zaragoza, en referencia al nombre de la Península Ibérica bajo dominación musulmana entre 711 y 1492.

“Es un factor de riesgo muy elevado” el eventual regreso de los combatientes que se desplazaron a las zonas en guerra, dice el fiscal jefe, aunque especifica que de España habrían partido unos 200 frente a los miles que lo habrían hecho desde Francia o Bélgica.

España mantiene el alerta antiterrorista al nivel 4 (sobre 5), pero las autoridades rechazan el alarmismo.

“Hay que tener mucho cuidado” porque “una de las claves de la expansión del terrorismo es la excesiva publicidad y la presencia continua en los medios de comunicación”, señala Zaragoza.

“Si tú estás informando todo el tiempo, estás de alguna manera dándoles o concediéndoles el objetivo que ellos pretenden: generar terror en la población”, apunta. “El terrorismo sin medios de comunicación no es nada”, añade.

Por su parte, ETA no ha tenido éxito con su mensaje de querer una “negociación” para entregar las armas a cambio de beneficios para sus 350 presos en Francia y España

Para Zaragoza, la organización separatista busca “rentabilizar políticamente” su disolución.

Una negociación “nunca va a existir, porque no puede colocarse al mismo nivel una organización terrorista y un Estado de derecho”, estimó, rechazando cualquier comparación con el acuerdo de paz firmado el 26 de septiembre entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC.

“Las FARC es una organización terrorista (pero) todo el mundo sabe que ocupaban zonas enteras del territorio colombiano, tenían un auténtico ejército”, asevera. “No tiene nada que ver”, agrega. (I)

Te recomendamos estas noticias

Suscríbete y recibe más noticias directamente en tu correo
Correo: