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Transportista ahora ‘pena’ por camioneta en que hacía fletes

La libertad del transportista Francisco Sampedro no ha sido el desenlace que su familia esperaba, pues los trámites y procesos legales continuarán, como desde hace más de tres meses.

Este viernes Sampedro deberá presentarse en la Fiscalía como parte de las medidas cautelares que el juez Fernando Vergara le otorgó en reemplazo de la privación de su libertad que cumplió durante 86 días.

Además deberá esperar a que se fije la fecha para la audiencia de llamamiento a juicio.

Sampedro es investigado por el presunto delito de tráfico ilícito de armas de fuego, armas químicas, nucleares o biológicas, que según la ley se sanciona con hasta 7 años de prisión.

Salió libre el pasado 19 de febrero, y aunque sabe que el proceso judicial continúa, para él existe un trámite “más prioritario”: la recuperación de su camioneta para hacer fletes que ha sido su herramienta de trabajo durante 30 años.

El vehículo está retenido en la Policía Judicial, luego de que el 26 de noviembre de 2015 fue aprehendido porque allí supuestamente había explosivos.

Sampedro lo niega y sostiene que fue contratado para transportar un monigote en forma de borrego durante una marcha que organizaciones sociales y sindicales realizaron ese día en contra del Gobierno.

Opina que fue detenido y encarcelado porque el régimen quiere “infundar temor” para evitar manifestaciones. También que buscaba a un culpable por los uniformados que resultaron heridos ese día.

“A mi camioneta no subieron ni explosivos ni llantas, yo no lo hubiera permitido”, insiste él.

Dice que desde el inicio colaboró con la justicia porque no actuó en contra de la ley.

Sobre su paso por la penitenciaría, cuenta que supuestamente observó ‘corrupción’, como la venta de droga y el ingreso clandestino de celulares que eran ofrecidos a modo de ‘cabinas’ a “precios exagerados”.

También experimentó carencias. Relata que tuvo que dormir sobre pedazos de cartón y compartir comida con los ‘caporales’ o jefes de la zona.

“Nunca hubo evidencia y por eso estoy libre, pero ahora me siento de brazos cruzados pues soy el sustento de mi familia y necesito recuperar el carro”, comenta con angustia.

Su abogado, Juan Vizueta, cuestiona el tiempo que su cliente permaneció preso.

“Ellos siguen sosteniendo que hubo una funda de yute y que dentro de la funda de yute había una llanta y dentro de la llanta había explosivos. ¡Pruébemelo! Dígame dónde está eso”, reclama Vizueta.

Sampedro no descarta, a futuro, demandar al Estado. (I)

Mi único pecado fue llevar ese borrego, fue haber hecho ese transporte. Me han acusado de dos cosas, pero no tienen por dónde porque yo no he hecho nada. No hallaron evidencias en el carro”.
Francisco Sampedro,
Transportista

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