Dos heridos, paredes caídas y fisuras en centro de Guayaquil por temblor

Miércoles, 29 de Abril, 2015 - 00h00
29 Abr 2015

Guayaquil despertó ayer con un fuerte sacudón acompañado de un estruendo subterráneo. Alrededor de las 06:19 un sismo de 5,8 grados en la escala de Richter inquietó a decenas de familias que habitan en el centro y que apenas se despertaban.

Casas altas de construcción mixta (madera y hormigón) fueron las más afectadas con paredes caídas, fisuras y desprendimientos. Esto último se evidenció también en los edificios de cemento armado.

En un inmueble, signado con el número 416, situado en Sucre y Chimborazo, Tony Balseca y su hijo, Jesús, de 11 años, tuvieron cortaduras con vidrios.

El adulto contó que mientras estaba acostado en el dormitorio con su hijo, el espejo de la cómoda que estaba junto a la cama les cayó encima.

“La cama empezó a temblar y vi cómo el espejo de la cómoda se nos venía encima. Lo que hice fue ponerme encima de mi hijo y taparlo para que los vidrios no lo lastimaran”, relató el hombre al salir del hospital Francisco de Ycaza Bustamante, donde junto con el niño recibieron atención médica.

 

Por el percance, Balseca sufrió heridas profundas en la mano derecha, por lo que le suturaron 31 puntos. Su hijo, en cambio, tuvo cortes en la oreja derecha, donde le suturaron cinco puntos.

En el suroeste, en la 20 y Chambers, vecinos relacionaron con el sismo la muerte de Leonilda Quendambu, de 55 años. Laura Domínguez, nuera de la fallecida, contó que durante el temblor la mujer salió asustada del domicilio llevándose las manos al pecho.

Y luego, a las 08:30, Quendambu fue hallada tirada en el baño, por su esposo, Cruz Zambrano, quien la llevó al hospital Abel Gibert, donde se confirmó el deceso, pero hasta las 18:00 se desconocían las causas.

Cerca de las 10:00, en av. del Ejército y Bolivia, Cecilia Ramírez repetía con evidente nerviosismo que si ella y su esposo, Faustino Coronel, estaban vivos era de ‘puro milagro’.

En el dormitorio de los esposos, la mitad de una pared de ladrillos cayó encima de la cama y de una cómoda en la que había un televisor y un DVD.

Justo en ese momento, Ramírez y Coronel desayunaban en la sala de la casa (alta y de construcción mixta) separada del dormitorio por otra pared.

“Mi esposo tiene que irse a las seis y media al trabajo, entonces yo me levanto a calentar el agua para el desayuno (...) creo que si hubiera sido más temprano el temblor, a las cinco y media, no estuviera contándolo”, dijo la mujer, mientras compañeros de trabajo de Coronel ayudaban a limpiar los restos de la pared que cayeron en el dormitorio y en el patio de una casa vecina.

En Rumichaca y Colón en una casa alta de palo y bloques también se desplomó una pared, pero no en su totalidad.

Sin embargo, el pedazo de construcción de cuatro metros cuadrados que se cayó, dañó una parte del techo de zinc de un almacén de colchones y muebles, contiguo a la vetusta vivienda, número 1616.

En otros edificios céntricos hubo desprendimientos. Ocurrió en García Avilés y Luque, en Escobedo y Vélez, entre otros sectores. (I)

Dos heridos, paredes caídas y fisuras en centro de Guayaquil por temblor
Gran Guayaquil
2015-04-30T09:18:21-05:00
Un padre de familia y su hijo fueron trasladados al hospital Francisco de Ycaza Bustamante.
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