Cupre gozó de sala llena y de charlas con enfoques diversos

Había reclamos, empujones y alguno que otro grito a las 08:39 del miércoles 19 de junio; cuando muchas personas, la mayoría estudiantes, empleados públicos, profesores universitarios, luchaban por entrar a la zona de registro para conseguir un pase (incluía tiques para comida), que les permitiera estar en la sala montada en el Parque Histórico Guayaquil en Samborondón, donde el presidente Rafael Correa daría la charla magistral inicial en un evento de dos días de conferencias y mesas redondas con exponentes locales e internacionales, organizada por la Secretaría Nacional de Comunicación (Senacom), a la que se nombró  Cumbre para un Periodismo Responsable (Cupre).

Daniela y Jéssica, estudiantes de periodismo de la Universidad de Cuenca, trataban de mantener su lugar en la larga columna que aguantaba el calor y la humedad, y los problemas iniciales de la organización. Mauricio Flores, miembro de la seguridad, ofrecía disculpas porque la sala, para 1.300 personas, ya estaba llena. Un hombre, quien había llegado desde Cañar, dijo en tono de sarcasmo y protesta: “Te invitan a una fiesta y te dejan afuera”.

Unos pocos entraron a la fuerza, algunos por influencia. Una señora que se identificó como funcionaria de la Presidencia de la República hizo pasar a once estudiantes de una universidad privada, y otros como Daniela y Jéssica, consiguieron un pase de invitado. Un grupo se quejó con insultos.

A las 09:25 llegó el presidente Rafael Correa y los gritos, de las mujeres sobre todo, dominaron el lugar. Los militares le hicieron el pasillo y sonó la canción de siempre: Patria, tierra… Pidió disculpas por el atraso, dijo que apagaran los ventiladores y así empezó la Cupre con la charla magistral 1: ‘La información como derecho y los medios como poder’, “Big Business”. Habló, sudando porque los ventiladores estaban apagados, desde “mi formación como economista y desde la parte empírica de mis vivencias de estos seis años”. Habló sobre lo que él entiende como periodismo responsable y libertad de expresión durante una hora y 15 minutos entre aplausos, sonrisas, la sala repleta y la gente de pie. Acusó a los medios de mercantilistas, defendió la Ley de Comunicación, se refirió a Emilio Palacio como a un tipejo al cual le otorgaron un premio en Madrid. Insistió en que la información es un derecho y no una mercancía, que los medios actúan como un cartel, y que al  mundo lo domina el capital. Al final de la ronda de preguntas dijo: “Aquí mandan los ciudadanos. Ojalá en la Unasur sea igual”. Eran las 11:26.

Cuando se fue, la sala se quedó un poco vacía y después se instaló la mesa redonda 1 con los representantes de la Unasur: Joaquín Constanzo, secretario de Comunicación de Uruguay, y Ernesto Villegas, ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información de Venezuela.

Siguió el ataque a los medios y el calor. También surgió una propuesta de Villegas: El periodismo militante. Coronó sus palabras con esta frase: “Puede ser un periodismo militante. Pero antes tiene que ser periodismo”. Y su cara se agrandó en las cuatro grandes pantallas que repetían las imágenes.

En la tarde, la argentina Florencia Saintout, doctora en Ciencias Sociales especializada en las TIC (tecnologías de la información y comunicación), dio la segunda charla magistral con una sala casi llena de estudiantes de las universidades; algunos llegaron invitados desde Quito, Loja, Machala, Cuenca, Riobamba, Santa Elena; y de Guayaquil: Católica, Espol, Estatal.

Llegó la Mesa redonda 2 con Xavier Flores, licenciado en Ciencias Sociales y Políticas y abogado, y miembro de la Comisión Especial de Redacción de la Asamblea Constituyente, articulista en la página web de opinión GkillCity.com. Flores dijo que somos una sociedad anclada en el siglo pasado. También estuvo Jorge Gestoso, periodista uruguayo que fue presentador principal de la cadena estadounidense CNN y vende reportajes a la cadena sudamericana Telesur respaldada por los gobiernos del socialismo del siglo XXI; Peter Hart y Marcia Guzmán, quien presentó un avance de un documental sobre el 30 de septiembre del 2010.

Al final, el español Francisco Sierra dio la charla magistral 3. Reconoció que su ponencia no tenía nada de magistral y que él venía a aprender. Recomendó el periodismo narrativo y la crónica: aquellas historias que se encuentran en las calles, las tabernas, las esquinas. Después llegó la noche.

El jueves 20 todo estaba más tranquilo. La charla magistral 4 la dio Fernando Buen Abad, filósofo, escritor y experto mexicano en medios de comunicación. Su ponencia fue ‘Periodismo y cambio social’.

Daniela y Jéssica, las estudiantes que llegaron desde Cuenca, tomaban un café. Daniela dijo: El periodismo responsable es una utopía que sí se puede cumplir, pero que necesita de procesos más firmes. Creo que la Cupre es buen comienzo, pero esto debería ser más ciudadano que una política estatal. Jéssica indicó: Es interesante que los jóvenes tengamos esta participación porque estamos involucrados directamente en este proceso de un periodismo responsable. No solo es la universidad y la academia quienes nos forman.

A las 17:31 apareció en las pantallas el fundador de WikiLeaks Julian Assange. Participó en videoconferencia desde la Embajada de Ecuador en Londres, donde lleva un año refugiado por temor a ser detenido y extraditado a Suecia para responder ante cargos por supuesta agresión sexual.

Entre los problemas técnicos y las fallas de sonido se escuchó con dificultad: “Levanten las manos si me pueden escuchar”. Y todos levantaron las manos con gritos de alegría.

Dijo que estamos metidos en una guerra por la información. Y reclamó que todos tenemos el derecho de comunicarnos. El derecho de buscar ideas y de compartir información.

Al final, el secretario de Comunicación, Fernando Alvarado, principal rostro de la organización, agradeció a todos y cerró la Cupre con el anuncio de que el Gobierno va a crear un premio latinoamericano para recompensar a quienes practiquen periodismo responsable.

Y se hizo de noche nuevamente. Nadie habló del periodismo de investigación ni de fiscalizar al poder. Ni del acceso a la información pública.

Aquí mandan los ciudadanos. Ojalá en la Unasur sea igual”.
Rafael Correa,
presidente de la República.

Puede ser un periodismo militante. Pero antes tiene que ser periodismo”.
Ernesto Villegas,
ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información de Venezuela.

Suscríbete y recibe más noticias directamente en tu correo
Correo: