
Pese a que algunas personas creen que esta tecnología recién se la descubrió en este siglo, vale la pena aclarar que lo que en realidad ocurrió fue su masificación. De acuerdo a Iker Morán, en el artículo Un poco de historia (www.quesabesde.com), este fenómeno ha ido consolidándose con paso lento y firme desde los años 60.
Según detalla Morán, el conocido parque industrial Silicon Valley (California, Estados Unidos) es también uno de los lugares de nacimiento de la fotografía digital. De hecho, el silicio y su capacidad para reaccionar ante la luz generando impulsos eléctricos es la base de toda la tecnología en la que se fundamenta la imagen digital.

Un antecedente claro se encuentra en los primeros VTR (Video Tape Recorder) que en 1951 ya eran capaces de capturar imágenes de televisión, convertirlas en una señal eléctrica y guardarlas en soportes magnéticos. Este sistema permitió a la NASA, en lo años 60, realizar el envío de las primeras fotografías electrónicas de Marte.
De acuerdo al sitio español www.interlink.es, durante los primeros vuelos de naves rusas y norteamericanas a la luna en los años sesenta, la transmisión de imágenes se hacía utilizando esta tecnología.
Pero 1969 es sin duda el año que marca el inicio de la carrera digital. Willard Boyle y George Smith diseñan la estructura básica del primer CCD (Charged Couple Device) , aunque en principio se plantea como un sistema para el almacenamiento de información. Un año más tarde, los laboratorios Bell construyen la primera videocámara que implementa un CCD como sistema para capturar imágenes.
Los sensores CCD tienen mayor sensibilidad a la luz, más calidad y también precio más alto.
No obstante la auténtica aparición de la fotografía digital en el sentido moderno acaeció ya iniciada la década de los noventa. Su aceptación por parte de un amplio grupo de fotógrafos profesionales está siendo tan vertiginosa que podemos afirmar que, antes de que termine este siglo, esta será la única tecnología utilizada en la práctica total de aplicaciones fotográficas.

La primera descripción de algo parecido a una cámara fotográfica la dejó escrita un árabe, Alhaken de Basora, que vivió hace unos mil años. Describió cómo se formaban las imágenes en el interior de su tienda cuando la luz del sol filtraba por una rendija. Entre efecto y otras aplicaciones que posteriormente se hicieron del mismo dieron nombre más tarde a la cámara fotográfica.
“ Cámara”, significa habitación pequeña. Más tarde, la cámara oscura, cuando aún no existía la fotografía, era un artificio empleado para conseguir imágenes proyectadas desde el exterior y se siluetaban y dibujaban dentro de la cámara. Se conoce su existencia desde el siglo XVI, cuando Leonardo Da Vinci y otros pintores la usaban para dibujar.
En el siglo XVII, las cámaras oscuras pasan de ser grandes habitaciones a muebles desarmables y semiportátiles. Dibujar con luz, en realidad ese era el uso de estos objetos, y por ello el significado del nombre etimológico griego de la palabra fotografía: Fotos: luz; y Grafein, dibujar.
Los hermanos franceses Juan Nicéforo y Claudio Niépce, de acuerdo al libro Fotografía Práctica, de Ediciones Nueva Lente, son los primeros en relacionar la imagen realizada con luz y una cámara oscura. Pero ellos no fueron los únicos investigadores de esta práctica, pese a que fueron los únicos en llegar al final de la etapa.

Más tarde, el artista francés Louis Jacques Mandé Daguerre (1789-1851), trabajó durante años en un sistema para lograr que la luz incidiera sobre una suspensión de sales de plata, de manera que la oscureciera selectivamente y produjera un duplicado de alguna escena. En 1839, Daguerre había aprendido a disolver las sales intactas mediante una solución de tisulfato de sodio, de tal manera que lo captado quedaba permanente.
Aunque el avance era notable, se tardaba alrededor de 25 a 30 minutos en efectuar una toma fotográfica, y eso si había sol. Pero este no era su principal inconveniente, sino la dificultad para obtener copias. Y fue otro inventor, William Henry Talbot (1800-1877), que hacía experimentos con lo que él llamó "calotipos", quien superó el problema en 1841. Con sus "calotipos" se obtenían unos negativos que luego debían ser traspasados a positivos en otras hojas. En 1844 se public ó el primer libro ilustrado con fotografías.
A partir de entonces, las investigaciones se concentraron en conseguir un papel para los negativos que fuese lo suficientemente sensible como para ser rápidamente impresionado. En 1851, un escultor inglés Frederick Scott Archer, inventó un proceso al colodión húmedo (sustrato que suspendía los cristales de bromo-yoduro de plata) con el cual obtenía negativos sobre una placa de cristal, lo que significó otro gran paso.
El color fue un viejo objetivo que no logró alcanzarse hasta que los avances científicos lo hicieron posible. Gabriel Lippman fue el primer investigador que mediante un complejo método logró fotografiar el espectro visible con toda su riqueza cromática. Los hermanos Lumiére también intervinieron con su aporte, pero fueron Luis Ducos du Hauron y Carlos Cross quienes, pese a que en vida no se les reconoció su método -realizado en la lejanía-, crearon un método, el cual consistía en la impresión de tres negativos a través de filtros coloreados en rojo y azul.