Venezolano era dueño del avión que se estrelló con el equipo Chapecoense

El avión que se estrelló en Colombia con un saldo de 71 muertos es propiedad de un empresario venezolano y lo operaba, en alquiler, una pequeña aerolínea boliviana especializada en el transporte de equipos de fútbol.

La aeronave, la única operativa de LAMIA Bolivia, colisionó el lunes en la noche en una zona montañosa cuando transportaba al equipo brasileño de fútbol Chapecoense para que jugara la final de la Copa Sudamericana en Medellín.

El siniestro que se produjo mientras el piloto de la aeronave aguardaba el permiso para aterrizar se convirtió en la peor tragedia aérea en Colombia en más de dos décadas y la más grave en la historia del fútbol brasileño, y ha causado conmoción entre jugadores profesionales de todo el mundo.

Hace apenas unas semanas la aerolínea de vuelos chárter, de 12 empleados, trasladó a la selección de fútbol de Argentina a Brasil. También en esa aeronave viajó la escuadra de Venezuela a Colombia en agosto, confirmó la compañía.

“Hemos estado trabajando muy fuerte para poder tratar de establecernos, pero lastimosamente nos cae esta desgracia”, dijo Gustavo Vargas, gerente de LAMIA Bolivia, un general retirado de la Fuerza Aérea de ese país sudamericano.

“Hemos hecho muchos vuelos (...) El avión estaba completamente operable, dentro de los parámetros normales y con las inspecciones correctas", agregó Vargas en una entrevista.

Seis personas sobrevivieron al impacto, incluyendo tres futbolistas del equipo de la pequeña ciudad de Chapecó en el sur de Brasil, un periodista de ese país y dos miembros de la tripulación boliviana. El equipo había tomado un vuelo comercial de Brasil a Santa Cruz, en Bolivia, para abordar esa aeronave.

El piloto del avión falleció tras pedir desesperadamente ayuda a la torre de control para aterrizar porque se estaba quedando sin combustible e incluso trató de buscar la pista antes de estrellarse en el intento, relató un copiloto de otra aeronave que volaba en ese momento.

La empresa aérea boliviana era propiedad del piloto fallecido, Miguel Quiroga, y de Marco Rocha, capitán retirado de las Fuerzas Armadas de Bolivia, indicó la compañía.

El avión era el único de tres aeronaves que LAMIA Bolivia tenía en funcionamiento, un BAe 146 fabricado por BAE Systems Plc, que alquilaba a Ricardo Albacete, un empresario venezolano, que antes ejerció funciones políticas.

Albacete rentaba los aviones luego de fundar una aerolínea que también llamó LAMIA en Venezuela en 2010, según un documento visto por Reuters. Pero no obtuvo los permisos para operarla en su país, dijeron fuentes del ente que supervisa la Aviación Civil en Venezuela. No se explicó por qué no los recibió.

En una entrevista Albacete anunció en 2011 la compra de ese tipo de aviones para su proyecto. En ese entonces dijo que LAMIA era iniciativa del ex gobernador del estado Mérida Marcos Díaz, un político del Partido Socialista cercano al fallecido Hugo Chávez, quien incluso fue quien sugirió el nombre.

LAMIA Bolivia, una entidad corporativa separada, informó que alquiló tres aviones al empresario venezolano, pero dos de ellos están en mantenimiento.

El jefe de la autoridad de aviación boliviana, César Varela, dijo a periodistas que el avión accidentado había recibido su certificación en enero de 2016 y que la aerolínea había estado operando por alrededor de un año.

Reuters envió correos electrónicos y un mensaje de LinkedIn a Albacete, pero no recibió respuestas. Una llamada a un número que pertenece al empresario fue interrumpida después de que una periodista de Reuters se identificó.

Albacete dijo estar “muy afectado” por el accidente, informó el martes un sitio de medios en español, El Confidencial. Registros públicos y documentos indican que la familia de Albacete también manejó en Venezuela una librería, una papelería y una empresa constructora de proyectos energéticos.

El empresario ejerció hasta fines de la década de 1990 como senador suplente, representando al estado Táchira, postulado por el pequeño partido de izquierda "La Causa R", dijo a Reuters uno de los líderes de esa tolda política, Andrés Velásquez. (Reporte de Girish Gupta, Alexandra Ulmer, Corina Pons y Andreina Aponte en Caracas; Anggy Polanco en San Cristóbal, Venezuela; Daniel Ramos en La Paz; Angus Berwick en Madrid, Rosalba O'Brien en Santiago y Brenda Goh en Shanghai. (D)

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