Mónica Varea
Vuelvo de Guayaquil feliz y agradecida, asistir a una feria del libro siempre es motivo de felicidad, pero asistir a charlas y conversaciones de primer nivel, con autores que solo hemos leído pero nunca antes visto, abrazado o posado para una selfie, es algo maravilloso. Presentar un libro y sentir la calidez de mis lectores, eso ya fue de...
No sé cuándo, cómo, ni por qué Ecuador se volvió un país tan complicado. ¿Somos los ecuatorianos gente complicada que busca el camino de la Caperucita en lugar de ir por el del lobo feroz, porque nos encanta instalarnos en la queja? A ratos creo que sí, dice mi marido que yo me he vuelto tan...
En la era de la comunicación los seres humanos hemos perdido la buena costumbre de comunicarnos. En la era de la globalización los seres humanos vemos para un solo lado y tenemos una sola verdad absoluta. Así son los políticos, los maestros, los curas, los vendedores. No importa si venden el cielo o comida chatarra, la...
Con la mirada fija frente a esta página me doy cuenta de que llevo quince días fuera del mundo, viviendo a ciegas, dando vueltas en círculos cerrados, topándome a cada rato con cosas y recuerdos de mi infancia, ajena al desangre del hermano pueblo de Venezuela, ajena a la crisis que nos golpea con fuerza, llevo quince d...
Cuando el adolescente hijo de Rocío le contó que había muerto el abuelo de su mejor amigo, ella le ordenó: Tienes que darle el pésame. Mamiiii, yo no sé de esas cosas se quejó él, pero a tanta insistencia accedió a llamarlo por teléfono. Rocío casi muere cuando oy...
Desde hace varios años muchos ecuatorianos pasamos de sobresalto en sobresalto, de susto en susto. No sabemos qué nuevo escándalo, qué nueva broma de mal gusto o qué nuevo teatro del horror nos deparará el nuevo día. Vivimos empantanados entre la queja y el hartazgo. Sin embargo, no todos. Hay...
El primer boom petrolero dejó en Quito una herencia nefasta: una cantidad de nuevos ricos y montones de cemento. Era la época de pavimentar todo, de urbanizar todo, de hacer unos horrendos pasos a desnivel que, lejos de descongestionar la ciudad, sirven para afearla, para inundarse en época de lluvia y para que los “...
No sé si a ustedes les pasó, pero a mi marido y a mí nos nacieron dos hijas horrorosas que nos cambiaron la vida, nos enseñaron a pensar y sobre todo a darnos cuenta de que casi nunca tenemos la razón (bueno, no a mi marido que dice que no es perfecto pero nunca se equivoca). Ellas llegaron con una curiosidad...

Páginas

Suscríbete y recibe más noticias directamente en tu correo
Entérese a primera hora de las noticias de Ecuador y del mundo