Jueves 07 de marzo del 2013 Comunidad

Se pronostican lluvias en Guayaquil en los próximos tres días

En Lomas de Urdesa el agua se estancó en las vías ayer, debido a la pertinaz lluvia que cayó.

En Lomas de Urdesa el agua se estancó en las vías ayer, debido a la pertinaz lluvia que cayó.

La lluvia intermitente que se registró ayer, entre las 05:00 y 11:00, ocasionó malestar a los ciudadanos que desde tempranas horas de la mañana salieron a trabajar y mantuvo algunas de las vías principales de la ciudad inundadas por un tiempo y el tráfico lento.

Así se observó en la av. Quito, donde se formaron grandes filas de vehículos que avanzaban lentamente u optaban por tomar una ruta alterna. En la intersección con la calle Primero de Mayo, las aceras estaban tan anegadas que se confundían con la vía.

En el barrio Orellana, hubo personas que buscaron guarecerse bajo los techos de las viviendas, como fue el caso de Antonella Lucio, quien no se esperaba que la lluvia se prolongara cuando salió de su casa en Mapasingue.

Al contrario de Lucio, Cena Holguín se percató de las precipitaciones, antes de salir de su vivienda, ubicada en Esmeraldas Chiquito, y optó por ponerse un encauchado para protegerse del agua.

Marzo lluvioso
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), Carlos Naranjo, explicó ayer que el invierno fue débil durante enero y febrero, pero a medida que avanzó se fue incrementando hasta este mes, considerado como el más lluvioso.

El experto agregó que ha habido varios factores, como la presencia de mucha humedad en la atmósfera, el calentamiento diurno (amanecer nublado que luego se convierte en un día soleado) y el proceso de agua estancada (se evapora y genera nubes verticales).

Según Naranjo, otro factor que ha aportado al estado del tiempo sería la presencia de “núcleos convectivos”, que son nubes verticales que alcanzan gran altitud y tienen mucha agua precipitable, y que al llegar a su madurez pueden generar el tipo de lluvia que ha soportado Guayaquil, acompañada de tormentas eléctricas. Aunque estas condiciones serían normales en la región Costa durante el invierno.

Sostuvo que este proceso lluvioso, debido a la gran acumulación de energía en la atmósfera, podría prolongarse entre las próximas 24 y 72 horas. “No es que no va a llover, pero su intensidad va a ser menor”, dijo.



Damnificados por lluvias
El alcalde Jaime Nebot aseguró ayer, en una entrevista radial, que de las evaluaciones hechas a los damnificados del aguacero del pasado sábado son 22 familias las que tuvieron problemas con sus casas.

Agregó: ¿Qué vamos a hacer con ellos? Entregaremos electrodomésticos, cocinas, televisores, ollas, literas, colchones, frazadas, etcétera, ya que la comida se les ha dado en su momento, así como la atención médica”.

Esas familias fueron instaladas el domingo anterior en un albergue improvisado, en el centro polifuncional Zumar. A ellos se les construirían casas tipo Hogar de Cristo.

De estas, “siete se colocarán en los mismos terrenos, mientras que las quince restantes, por estar ubicadas irresponsable e ilegalmente en el lecho de canales y esteros, tendrán que ser reubicadas siempre y cuando los vecinos les proporcionen un espacio para levantarlas o si los afectados prefieren tomar las alternativas que también les ofrece el Gobierno”, expresó.

Parte de los afectados de Monte Sinaí (12 de 17 familias) que se alojaban en una iglesia mormona de ese sector fue trasladada en camiones del Ejército la noche del pasado martes a la escuela fiscal Alfredo Portaluppi, en Pascuales.

En un inicio se rumoró que ellos serían llevados al Fuerte Militar Huancavilca (en el km 10,5 de la vía a Daule), lo que al final no ocurrió. En el plantel no se permitió el ingreso ni el contacto con los damnificados, pero se conoció que las instalaciones funcionarían como albergue provisional, ya que los afectados serían trasladados al Centro de Atención Municipal Integral (CAMI) de Pascuales en la tarde de ayer.

Una madre de familia que no se identificó afirmó que le dijeron que estaría unos quince días en el recinto hasta que se verifique el daño en su casa.

Zeida Morán, una de las que decidieron quedarse en la iglesia, dijo la noche del martes que el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), a cargo de la evacuación, no garantizó que las seis familias que aún están ahí recibirían ayuda pronto. Algunas madres afirmaron que solo repartieron botellas de agua y jugo, pero que los víveres aún no llegaban.

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