Las últimas lluvias aumentan cantidad de grillos en la urbe

Con la aparición de las primeras lluvias en Guayaquil, también se empieza a observar grillos recién salidos de su etapa como larvas, que atraídos por las luces brillantes de la ciudad se encuentran en hogares y en los comercios.

Estos insectos, de prominentes ojos, aparecieron desde inicios de este mes y también se los ven en áreas verdes, veredas o agrupados en luminarias.

Algunas personas se sienten atemorizadas por su presencia, mientras otras no les prestan la mínima atención, como María Tobar, quien vive en la ciudadela Ferroviaria. “No hacen nada, son bichitos de la época”, dijo la joven, quien sostuvo varios en las manos.

Jaime Buestán, entomólogo del Instituto Nacional de Higiene, expresa que el calor y la humedad que se han registrado en los últimos días hacen que aparezcan estos insectos.

El especialista dice que los grillos no pican y tampoco son nocivos para la salud, como otros insectos, por ejemplo, las cucarachas o los mosquitos.

Buestán agrega que los grillos viven un periodo máximo de seis meses, el mayor tiempo son ninfas (larvas).

Durante la mayoría de su vida están en canteras, socavones y alcantarillas hasta llegar a su etapa adulta, que es cuando salen y mueren, por lo que recomienda no matarlos, ya que no logran sobrevivir más de tres días.

Los grillos pueden ingerir ropa sucia y vieja, además cuando están muertos son muy útiles, ya que sirven de abono. Su presencia no representa un impacto profundo al ambiente, ya que la corta vida de los grillos no permite que causen mayores daños, a más de sustos, explica Buestán.