Robos frecuentes en calles Quito y Machala por caos en el tránsito

Víctimas piden control para informales. No todos los asaltos se denuncian.

Son las 19:00 del pasado miércoles en la intersección de Clemente Ballén y avenida Quito. El tráfico está lento. El ruido de los pitos de los automóviles y buses atenúa los gritos e insultos de dos jóvenes. Ellos tienen una funda de caramelos en las manos, pero se acercaron a las ventanas de un vehículo marca Toyota, color blanco, para amedrentar a un hombre. Uno de los adolescentes se desespera. Mete la mano debajo de la ropa para aparentar que tiene un arma. El otro empieza a golpear el vidrio de la ventana.

La víctima no puede movilizar su vehículo para tratar de evadirlos debido al tráfico. Baja un poco el vidrio y le entrega un celular. Unos guardias los ahuyentan y evitan que terminen de asaltar a la víctima.

Esto ocurre frente a la mirada de varias personas que están en sus vehículos y diagonal a una Unidad de Policía Comunitaria (UPC), en el parque Victoria.

Según indican moradores de esa zona, este tipo de delitos se han tornado comunes. “Hay tantos vendedores ambulantes y por eso los ladrones se infiltran y aprovechan para robar a cualquier desprevenido, y esperan a que haya bastante tráfico para que los buses tapen donde están los policías y que ellos no los puedan ver”, explica un empleado de una farmacia.

Gina Isabel Flores Gómez, estudiante universitaria de 20 años, comenta que ha visto varios arranches en las intersecciones de las avenidas 9 de Octubre y Machala. “La gente se aglomera a esperar los buses y muchas veces cuando se están subiendo, algunos chicos aprovechan y les quitan la gorra o alguna pertenencia. Yo por eso cuando estoy esperando carro abrazo mi cartera”, expresa.

La vigilancia en estas dos avenidas céntricas está a cargo de tres distritos; Sur, 9 de Octubre y Centro. Personal policial de estas unidades indica que el delito principal es el asalto a personas, porque antisociales aprovechan el tráfico vehicular y la aglomeración de gente en las paradas de buses.

Según cifras de las denuncias que se han presentado en la Fiscalía adjunta a la Policía Judicial del Guayas, se han registrado 1.300 robos a personas en el distrito 9 de Octubre en lo que va del año.

El subteniente Richard Lozada Ocaña, oficial del circuito Chile, indica que solo para la vigilancia de la avenida Quito entre Venezuela y Colón cuenta con seis motorizados y un patrullero. “En horas pico, personal en moto se maneja mejor y puede detectar a los jóvenes que muchas veces intentan utilizar una bujía para poder sustraer las pertenencias de los vehículos. Se aprovechan de que las personas en los carros no pueden reaccionar”, explica el oficial, quien tiene once meses vigilando en esa zona.

Otro uniformado agrega que la parada del Hospital del Niño era un punto conflictivo por la afluencia de personas, pero con la presencia de motorizados han disminuido los arranches en ese sector. “El delito es migratorio, por eso no hay puntos fijos porque estas personas están dando vueltas en la zona. Los motorizados se vuelcan a la Quito y Machala para controlar a los vendedores. Los policías se ubican donde se dan los robos, pero estas personas se van a otro lugar”, dice Lozada.

Miguel Gutiérrez Avilés, comerciante de madera en la calle Clemente Ballén, expresa que los moradores de ese sector se han unido para tratar de controlar los asaltos. “Muchos han venido robando y aquí los muchachos (trabajadores de esos locales) los agarran y les hacen devolver lo que se están llevando o si no los siguen y los cogen a las tres cuadras, pero son muchachones”, manifiesta.

Otra problemática son los escándalos que provocan estudiantes en la avenida Machala y Vélez. “Siempre vienen motorizados para que los chicos no peleen, no se agredan”, dice Rocío Jurado Lama, una moradora de ese lugar.

Si se encuentra en el sector y necesita ayuda policial, llame a los números 098-790-7632, 098-330-4566 o 098-330-0595.

Fue herido por evitar asalto

Manuel Ángel Torres Bravo, un trabajador de la Defensoría Pública, de 54 años, enfrentó a David Galo Juvilez Vera, de 28, cuando este trataba de asaltarlo, la noche del 25 de septiembre, en la intersección de las avenidas 9 de Octubre y Quito. Torres dijo que Juvilez estaba con otro sujeto y empezaron a molestar a su nieta para luego intimidarlo a él. Lo hirieron con un cuchillo.

El próximo lunes

Delitos que afectan en el sector de la Voluntad de Dios, en el noroeste.