Entrega de medicinas en el Seguro Social

Los afiliados y jubilados somos quienes sostenemos el Seguro Social con nuestros aportes, sin embargo, nos escatima las medicinas y prefiere hacer proselitismo entregando con facilidad préstamos de todo tipo que benefician a los afiliados jóvenes y al Estado, en la entrega de recursos. Además, hace concursos de precios y no concursos de calidad para adquirir medicinas e insumos para sus pacientes.

Soy hipertenso y el doctor tratante me recetó un medicamento de 5 mg, este es llamado genéricamente Amlodipina y lo proporciona el IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social) en presentación de pastilla solamente de 10 mg, por lo que el paciente debe dividirla en dos para tomar la dosis. Sería bueno si el laboratorio más barato proporcionara la pastilla con la facilidad de la división para uno poder separarla en dos partes sin problemas, pero no es así, y la pastilla se destroza cuando uno intenta partirla con un cuchillo. Aparte de eso, la calidad de los fármacos es muy diferente a la que se proporcionaba hasta hace pocos meses. En el sitio donde nos dan las medicinas, indican que el negocio o mejor dicho las compras, se las decide en Quito. Los millones que se pagan a las clínicas privadas para que hagan exámenes y den atención a los afiliados del IESS, y en las que unas veces se los trata como a pacientes de cuarta categoría, no se compara con los ahorros que se hace por comprar medicinas baratas. La prevención de complicaciones y enfermedades proporcionando medicinas de calidad a los afiliados y jubilados del IESS, sería más barato que pagar millones a las clínicas particulares. Si quieren hacer proselitismo en el IESS, primero investiguen si los afiliados tienen las medicinas para todas sus enfermedades o si solo les dan paliativos para sus males.

Carlos Aguilar Maldonado,
jubilado, Guayaquil