Diferencias marcadas con sistema judicial de Suecia

QUITO
.- Uno de los argumentos del presidente de la República, Rafael Correa, para otorgar el asilo a Julian Assange fue que los delitos sexuales que se le imputan no son delitos en Ecuador. "Cuando uno cuestiona en algo los sistemas jurídicos que serían inaceptables en Latinoamérica, ahí se ofenden. Bueno queremos mucho a Suecia, pero por ejemplo los delitos que se están investigando en Suecia, aquí no serían delitos", explicó el mandatario.

Su criterio fue reforzado por el secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, quien dijo: "La violación como la conocemos nosotros no se ha producido, no hay ningún intento, él (Assange) ha convivido con mujeres y después lo han acusado de violación cuando no ha existido violencia ni fuerza".

Pero, para Juan Pablo Albán, catedrático de Derechos Humanos de la Universidad San Francisco, los sistemas judiciales de los dos países no son iguales, por tanto imposibles de comparar. Explica que el sueco es muy avanzado, el segundo del mundo, y que allá se protege una concepción global de la sexualidad, que va más allá del honor sexual.

"Son delitos relacionados a la libertad sexual, qué es lo que la víctima quiere y lo que no quiere, por eso se investiga si usó preservativo o si fue o no una relación consentida porque bajo el sistema sueco presumiblemente existe un delito contra la libertad sexual".

Considera, además, que el sistema judicial ecuatoriano no interesa en este caso porque se trata de un requerimiento judicial de Suecia al Reino Unido. "Nuestro sistema es menos claro", explica Albán: "El Código Penal ecuatoriano es copiado del español en los años 20 y del italiano en la década de los 30, que a su vez son una herencia napoleónica y en el ámbito de carácter sexual es donde menos debemos abrir la boca porque tenemos muchas falencias".

Assange es investigado en Suecia por cuatro casos, entre ellos, de acoso sexual, por no haber querido usar un preservativo y violación, pues tuvo sexo cuando su pareja dormía. Es decir en ese país se califican los delitos sexuales más allá del coito sin consentimiento de una de las personas.

El penalista Ramiro Aguilar cree que es absurdo analizar el sistema sueco en tres minutos y pretender justificar una decisión, como la que tomó Correa -para dar asilo político a Julian Assange-, considerando una aparente objetividad que no existe. "La decisión de asilo se basa en el conocimiento unilateral de los hechos que se investigan, es decir, solo se conoce la posición de Assange y seguramente no se tiene más información del juicio que se lleva en Suecia; no hay las razones por las que fue acusado de los delitos señalados que en ese país están clarificados en todas sus formas", afirma.

Considera, además, que se ha generado confusión en el otorgamiento del asilo, que es una institución extraordinaria aplicada únicamente a Latinoamérica. "Hubo un tiempo que se condicionaba su otorgamiento y aquellas personas que enfrentaban delitos penales no podían beneficiarse del asilo, pero la persecución a Víctor Haya de la Torre, en Perú, acusado de sedición, provocó que los países americanos cambiaran las condiciones".

"Se otorgó entonces la potestad que el Estado receptor califique el asilo como político y quién lo hace directamente son los presidentes, pero en Europa esto no es común en su ordenamiento jurídico y se debe cumplir la ley. Si Assange sale de la Embajada debe ser encarcelado", refiere.