Mallas de celulosa se usan para operar hernias en el IESS

En el hospital se realiza esta cirugía vía laparoscópica desde hace tres meses.

Aunque no presentó dolor ni algún síntoma, María Chipe, de 75 años, tenía una hernia ventral (a un lado del abdomen) de aproximadamente 10 centímetros. En una cita de rutina en el hospital del IESS Teodoro Maldonado Carbo le diagnosticaron esta afección.

Días después, la jubilada fue programada para ser intervenida por vía laparoscópica, método implementado desde hace tres meses en este hospital.

En este procedimiento, benigno para el paciente porque reduce el tiempo quirúrgico y la recuperación es más rápida, se utilizó una malla especial que tiene un recubrimiento de celulosa, que no lastima los intestinos ni el área donde se ubica. “Esta era una contraindicación de las anteriores”, explicó el médico William Plúas.

Esta malla se empezó a utilizar en el hospital hace más de un mes. En una semana se operó a ocho pacientes, se prevé programar la misma cantidad cada siete días, indicó Próspero Pesantes, jefe del área de cirugía general, quien mencionó que una intervención dura unos 15 minutos.

En el área de cirugía general de consulta externa se atienden de 16 a 20 pacientes, de los cuales el 50% padece de hernias y requiere una operación.

Aunque la malla no tiene efectos secundarios, hay contraindicaciones en pacientes con problemas cardiacos severos, desnutridos o diabéticos descompensados

En tanto, el cambio del techo, piso, puertas, mobiliario de oficina y acondicionadores de aires son algunas de las readecuaciones que se hicieron en los consultorios de Gastroenterología, dentro del plan de remodelación del hospital del IESS, y que fueron inauguradas en días pasados. Antes, en esta área había dos cuartos separados donde se tenían los equipos para hacer endoscopías, pero se tumbó esa pared y ahora se cuenta con una amplia unidad de diagnóstico. Las paredes están recubiertas con láminas de vinilo, como las que se usan en los quirófanos.

“Tenemos la asepsia de un quirófano, contamos con aires antibacteriales y los equipos con tecnología de punta”, indicó Javier Carrillo, jefe de esta área, en la que se instalaron máquinas de oxígeno. Además, se colocaron lavabos y negatoscopios (equipo que permite dar lectura a los ecos) en los tres consultorios.

En los próximos meses llegarán un estereoscopio, que sirve para observar la existencia de patologías en el intestino delgado, y un ecoendoscopio radial, para revisar el tracto digestivo superior.

Además se incorporarán dos especialistas para tratar a un promedio de 90 pacientes diarios y hacer 20 endoscopias.