¿Qué hacemos con las pilas y los focos usados?
Luis Eduardo García Plaza
abogado, Guayaquil.- Un asunto cotidiano, pero importante, es el manejo responsable de las pilas y otros desechos tóxicos.
En más de una ocasión me he preguntado: ¿qué hacer con las pilas usadas?, ¿dónde las botamos?, ¿alguien las recoge? Y francamente no tengo idea.
Solo sé que son peligrosas, que contaminan, que en los botaderos de basuras sus ácidos pueden permearse hacia el agua, contaminarla y deteriorar el ciclo de la vida.
Sé también que el Gobierno ha decidido prohibir la importación de teléfonos celulares por este motivo. No mucho más.
Además de las pilas y baterías están los focos y especialmente los fluorescentes o ahorradores, que conllevan beneficios económicos y ambientales, pero tienen sus peligros para la naturaleza y para todos nosotros si no los disponemos adecuadamente cuando termina su vida útil.
Es importante hacer algo para evitar o reducir esa contaminación que no vemos. No nos quedemos en los enunciados y novelerías para lavar nuestra conciencia social o ambiental. Este y muchas otras cuestiones ambientales son responsabilidad de todos, gobiernos, fabricantes, distribuidores, comercializadores, medios de comunicación, ciudadanos, educadores y educandos, y merecen nuestro mejor esfuerzo día a día.
Si algo se está haciendo o si ya hay ideas o soluciones en camino, hay que difundirlas. Hasta tanto, me comprometo a mantener mis pilas y baterías agotadas, incluyendo la de mi estropeado celular, en el limbo.
Luis Eduardo García Plaza,
abogado, Guayaquil
