Ejercicios con rebote en Sambo

Verlos correr por la vía Samborondón aún despierta el asombro de los conductores y transeúntes que los divisan. Es como ver a adultos con patines saltarines. Se trata de personas que corren por el sector usando un nuevo instrumento para ejercitarse, los zapatos Kangoo Jumps, unos botines similares a los de los patines, que en lugar de ruedas tienen una base arqueada en la suela, lo que les permite rebotar.

En Samborondón, la deportista Alberta Vallarino tiene la franquicia. vende los zapatos de $ 289 a $325 e imparte clases de aeróbicos a niños y adultos en el segundo piso del centro comercial La Torre.

Rebotando y sudando
Alberta cuenta que descubrió los zapatos saltarines por internet y quedó fascinada. "Hace siete meses los descubrí y hace más de dos meses tengo la distribución a nivel nacional". Ella asegura que "es una forma totalmente diferente de ejercitarse. Te ayuda a mantener tu estado físico y el desarrollo muscular, no tiene ningún impacto en las articulaciones".

Para usar los zapatos no se necesita un entrenamiento, como en los patines, por ejemplo. La base sobre la cual se asienta el pie es ancha y permite el equilibrio inmediato.

Camila (no quiso decir su apellido), de 13 años, llegó ese jueves por primera vez a la clase; sin embargo, no parecía una novata: saltaba, corría y mantenía el equilibrio. Ella se enteró de los Kangoo Jumps por una cadena de BlackBerry. "Se siente chistoso, como cuando usas tacos, es raro, pero me gusta, me siento cómoda. Me han dicho que sacas buenas piernas, lo voy a hacer para divertirme", expresó.

La clase de aeróbicos del jueves a las 18:30 comenzó con cinco minutos de retraso y con seis alumnos, tres adultos y tres niños. Alberta se colocó en la mitad de la sala, frente al espejo, y comenzó a trotar al ritmo de la música electrónica.

Los alumnos seguían cada movimiento de Alberta. Levantaban los brazos y daban patadas hacia adelante, siempre rebotando. Aunque los Kangoo Jumps parecen pesados, no lo son, comenta María Paz Cornejo, quien usa estos zapatos desde que Alberta los trajo a Ecuador. "Cuando uno se los pone cree que no los va a poder dominar, pero son fáciles de usar. Uno no termina adolorida, sientes el trabajo muscular, pero no sientes dolor", dijo.

La clase avanzaba y Alberta hacía que sus alumnos alternaran las patadas con levantamiento de rodillas, tijeras, saltos a la izquierda y a la derecha, y golpes de puños mientras se impulsaban hacia adelante; luego trotaron en círculo alrededor del salón, cada movimiento acompañado de rebotes.

Alberta cuenta que uno de los mayores beneficios es que el zapato reduce la fuerza de impacto sobre la superficie del suelo hasta en un 80%. Otro beneficio que aportan es que maximizan la contracción muscular de todo el cuerpo debido a la dinámica del ejercicio de rebote, a la vez que mejoran el equilibrio y coordinación y fortalecen la columna vertebral.

Los zapatos son aptos para niños desde los cinco años, y además de aeróbicos, con ellos se pueden realizar otras actividades como kick boxing, baile, trotar y correr. De hecho, el 15 de julio, 25 personas participaron en la carrera de 10 kilómetros del Municipio de Samborondón con estos zapatos.

"Desde hace quince años entreno para triatlones. Cuando me presentaron esto lo probé, siempre pruebo las cosas que me presentan para hacer deportes, aunque siempre me he mantenido en el triatlón, pero con estos zapatos me convencieron", asegura María del Mar Vallarino, una de las participantes.

"Me siento muy cómoda. Practico yoga y estoy en la búsqueda de algo más activo que eso. Vine a divertirme".
Luciana Grassi
Entrena con Kangoo Jumps.