Pablo Andrade: 'Hay que pasar de importar a exportar'
El modelo económico nacional tiene tres aristas. Una es la inversión pública concentrada en mejoramiento de la infraestructura de comunicación, cables de fibra óptica... En el caso de Guayas, la actualización de su infraestructura se hizo durante la década anterior.
"La segunda es la política de extracción de regalías de actividades tales como el petróleo y la minería, lo que no pasa por Guayaquil. La tercera pata del modelo es la política industrial y comercial. El problema es que la mayor parte de la inversión industrial en Guayaquil es una especie de 'hub' (red) que implica la acumulación de productos industrializados como los farmacéuticos, que se fabrican y traen de Argentina, Brasil o Chile para distribuirlos y satisfacer la demanda doméstica del país.
"Otras ciudades nacionales han conseguido una sinergia entre la inversión pública y privada. Lo que no ha ocurrido en Guayaquil. Por ejemplo, un grupo económico de Cuenca produce automóviles en una planta localizada en Manta como es el caso de los camiones Hyundai.
"A diferencia con 1992, cuando Guayaquil tenía la posibilidad de crecer más fuerte porque las políticas estatales favorecían ese crecimiento. La descentralización fue una cuestión retórica en muchas provincias. Lo contrario en Guayaquil, adonde se transfirieron fondos que la Prefectura y Alcaldía invirtieron.
"La infraestructura que se desarrolló en la ciudad y en la península de Santa Elena tenía características de valorizar la propiedad con lo que se compraban tierras para construir hoteles, casas, pero esos bienes no son transables, no son mercancías que se pueden exportar.
"A ello les sumamos las políticas favorables a la importación, por lo que existía sinergia entre lo público y privado. Era un negocio invertir en importaciones. Con ello el sector industrial de Guayaquil se estancó. Hay una enorme diferencia de invertir en el sector industrial que en el bancario. Los bancos generan poco empleo.
"El modelo guayaquileño funcionó durante un tiempo, luego colapsó con la crisis bancaria y no ha logrado recuperarse. Los intentos de inclinar su economía hacia el sector servicios como el turismo han funcionado, pero no a un ritmo suficiente.
"La ciudad tiene retos. Debe revertirse la trayectoria de los últimos treinta años de ser importadores a ser exportadores, eso le permitiría tener una sinergia con el modelo actual.
"También hace falta mejorar el capital ambiental para atraer a turistas con mayor capacidad de gasto y mejorar la educación de sus pobladores".



