Jefe policial espera que se denuncien extorsiones
PORTOVIEJO
.- En las dependencias de la Fiscalía de Manabí y de la sección de Asuntos Internos de la Policía nacional está el caso de los gendarmes Lenin Morán, Xavier Morocho, Jefferson Quishpe y Luis Terán, quienes fueron detenidos la noche del pasado miércoles luego de que fueran acusados de golpear a un campesino de la zona de Coaque, para supuestamente exigirle que entregue el dinero que él había agarrado de la avioneta de origen mexicano que en mayo cayó en la Loma de la Muerte, de la comunidad de Taiche, en el sitio Coaque, a unos 26 km al sureste de Pedernales, Manabí, con 1'340.000 de dólares.
En la aeronave, que días después se determinó que tenía vínculos con el cartel mexicano de Sinaloa, también murieron dos mexicanos: Santiago Alfonso López Monzón, de 22 años; y Cruz Alfredo Solís López, de 36; y además tres canes.
Ramiro Mantilla, jefe de la subzona 13 de Policía de Manabí, señaló que los cuatro gendarmes siguen detenidos en la cárcel de Bahía de Caráquez. "Como cualquier delincuente que cometió un delito", aseguró. Pero argumenta que además del proceso judicial que se les sigue también se analiza -en caso de comprobarse su falta- la baja de la institución.
Para el jefe policial de esta jurisdicción, el conocer que cuatro uniformados estarían involucrados en un incidente que desprestigia a la institución no es un duro golpe, sino más bien es una señal a la ciudadanía que dentro de la entidad no se permitirán actos de corrupción.
"Lo grave hubiera sido que tapemos esta situación, como que no pasara nada; y nosotros queremos mostrar que hay transparencia y nuestro objetivo es ese, actuar con transparencia", dijo Mantilla a este Diario.
Investigación especial
Tras este incidente, aseguró Mantilla, se enviará un equipo especial de la Policía para que haga un levantamiento de información sobre otras denuncias de extorsión, algo que ya se había dado a conocer a los pocos días de que cayó la avioneta mexicana, en cuyo interior se halló un bolso cuyas dimensiones eran de 1 m de largo por 80 cm de ancho; y en donde había fajos de billetes de $ 100, que al final -según la Policía- habrían sumado $ 1'340 mil.
El agente policial hizo un llamado a la ciudadanía de Pedernales y de zonas aledañas a que denuncien este tipo de hechos, para que se indague y se sancione a los responsables en caso de ratificárseles la acusación.




