El arroz pilado de Perú entra al Ecuador con permiso de importación

De ser un país productor y exportador de arroz, Ecuador pasaría a ser importador si no se les da a los agricultores las garantías necesarias para sus cultivos, afirman arroceros que perdieron parte de sus cosechas al ser afectados por el invierno y la plaga del caracol.

Un informe de LML Consultores, que procesa la información de la empresa Manifiestos, indica que en junio pasado se importaron 2.122 toneladas de arroz pilado desde Perú.

Ligia María Luna, gerenta general de la consultora, dice que los importadores son personas naturales. Las importaciones alcanzan los $ 768 mil con un precio promedio de 362 dólares por tonelada, expresa.

"También viene arroz semiblanqueado (2,8 mil toneladas de producto). Esto se debe -según técnicos en arroz-, a que el proceso de pilado tiene varias fases y en cada una la gramínea sufre quiebres; entonces, algunos deciden importar en ese estado; es decir, semipilado, para completar el proceso en Ecuador y evitar que el arroz venga muy deteriorado", dice Luna.

Con el fin de conocer las nuevas políticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería para rescatar este producto tradicional para los agricultores y principal alimento del país, este Diario intentó hablar con la subsecretaria de Comercialización del Magap, Carol Chehab, pero ella indicó que estaba impedida de hacer declaraciones a la prensa.

Javier Icaza, productor de Taura, refirió que cada vez hay menos incentivos para cultivar la gramínea. "Este año nos sentimos más abandonados que antes, fue un fuerte invierno y el caracol devastó los cultivos. Este ha sido el detonante para evidenciar todas las debilidades que tiene el sector arrocero, y que aún no logran encontrar una fórmula de control. La aplicación de tantos productos para controlarlo deteriora el ambiente y ahora estamos con más plagas que antes. Nunca nos preparamos para esto", señala Icaza.

Posiblemente es muy fácil importar arroz y abastecer a los consumidores, pero no se piensa en los agricultores. De un país exportador por más de 30 años nos convertiremos en un país importador, demostrando una vez más que no se pueden improvisar funciones y funcionarios, enfatiza Icaza.

Juan Bohórquez, de la zona de Samborondón, recalca que él perdió de la cosecha anterior 20 sacos por cuadra, pero que por lo menos está recuperando algo con el precio actual de $ 36 con lo que ha podido invertir para volver a sembrar.

"Ojalá no dejen entrar más arroz, nos afectaría mucho; estamos luchando por recuperarnos luego del invierno y el caracol", añade.

César López, presidente del centro agrícola de Samborondón, acota que se está sembrando bastante arroz en esta temporada, pero falta ayuda económica, ya que hay mucha restricción a conceder el crédito, ante el anuncio de que se repita el fenómeno El Niño, por parte de los bancos.

En cuanto al precio, menciona que hay agricultores a los que les han pagado hasta 40 dólares por el quintal en esta temporada, por lo que están tratando de recuperarse de las pérdidas y sembrar nuevamente.