Pitahaya, el amor por la vida hecho música
Stephanie Gómez
.- Su vínculo con la música nació a temprana edad, cuando le obsequiaron una guitarra y su imaginación e inspiración comenzaron a volar.
A sus 24 años, el deseo de transmitir su amor por la vida y por la música lo ha llevado a aprender por sí solo a tocar la guitarra y la armónica.
Christian Marcet, conocido musicalmente como Pitahaya, recorre los bares de Guayaquil promocionando sus líricas, con las mismas letras que entonaba para sus amigos en reuniones, en las que todos se sentaban a cantar con él.
"A medida que fui creciendo, fui aprendiendo a tocar guitarra, aprendí las notas básicas y de ahí comencé a meterme solo en internet, a ver otras técnicas (...) y mi hermano George me dio, a los 18 años, un set de armónicas, de diferentes tonos, con un libro impreso", cuenta este fiel admirador del cantante norteamericano Bob Dylan sobre la manera en la que aprendió a manejar los instrumentos que utiliza para sus interpretaciones.
Su nombre artístico, Pitahaya, dice, lo eligió para diferenciarse de otros músicos y en especial porque esta fruta describe a la perfección el género musical que interpreta, en el que se fusionan el blues, el folk y el reggae.
"Yo no había escuchado de esta fruta, pero durante un viaje a Perú un amigo partió la fruta y por dentro tenía ciertas ondas que me comunicaban sonidos y cuando la vi por fuera era tropical como de playa. Entonces eran sonidos de playa, que es lo que demuestra mi música, mi corazón", expresa.
Después de seguir el consejo de sus familiares y amigos, y de arriesgarse a exponer su música al público, desde hace dos años y medio Pitahaya lanzó su primer trabajo Árbol iris.
Ahora promociona Corazón de caramelo, sencillo que retrata a la persona idealizada por cada ser humano para convertirse en el ser amado, señala el cantante.
"El fin de la canción es que el amor no se busca, el amor llega", enfatiza.
El tema, que estará incluido en su próximo disco que desea grabar de manera más profesional, fue una de las letras que compuso en su lugar secreto: Faroles de Vida, una zona ubicada en la vía a la costa y donde, confiesa, se inspira para componer sus canciones.
Para fines de agosto, Pitahaya prevé presentar el videoclip de Corazón de caramelo, trabajo que actualmente está en proceso de grabación.
Pitahaya asegura que no se fija plazos para lograr sus metas. "Solo disfruto lo que hago, no me he puesto límites de qué quiero lograr en un tiempo determinado".
Más sobre él
Su papá, Jorge Marcet, es su principal apoyo. Le dedicó la canción Viejo George.
Cursa publicidad y marketing en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES).
Para lograr producir su álbum ha contado con el apoyo de las marcas Juan Marcet y Sumbawa.
La canción Corazón de caramelo cuenta con la colaboración, en producción, de Sergio Vivar.





