El guayaquileño real no solo habla, hace obras

Clara Elizabeth Real Moreira,
doctora en ciencias de la educación, Guayaquil.- El concepto de identidad, según el diccionario, conlleva referencias rotundas a la conciencia del pasado y del presente de un individuo o grupo social. Cuando se alude a las diversas connotaciones de la palabra identidad, se ingresa a un amplio espectro donde lo público se liga con comportamientos privados.

Este pensamiento sirve para analizar la construcción mental sobre el guayaquileñismo, tan difundido en estas fiestas julianas. ¿Qué significa el popular término guayaquileñismo? ¿Qué razón abre la grave duda sobre el guayaquileñismo de algunos guayaquileños? Si volvemos al pasado, el guayaquileño de pura cepa se distinguía por su valor, franqueza, solidaridad y laboriosidad; es decir, el hombre de mente amplia cuyos proyectos se abrían en pro del bien común, y de saberse parte de un mundo que debía defender desde su armonía. Ser guayaquileño partía desde el reverente saludo a la mujer hasta la templanza del que no se quejaba pero sí laboraba en búsqueda de mejores días. Ser guayaquileño implicaba el unirse contra las mutuas desgracias (piratas, incendios, pestes) y situaciones de desazón general, sociales o políticas. Por eso al escuchar que se identifica a los guayaquileños con el hablar metafórico de algunos, o la picardía o la viveza criolla de otros, se piensa que muchos han perdido la identificación auténtica de ser guayaquileños. El guayaquileño legítimo no solo grita, hace; no fantasea con sueños ajenos, borda realidades de trabajo en un puerto que se transforma en la meca comercial del país. Las fiestas de la ciudad son usadas por unos como plataforma política y por otros como un día de vacación, pero para quien se siente de verdad guayaquileño es momento de reflexión sobre recuperar las viejas actitudes de nuestros mayores y revitalizar vivencialmente el verso: "...madera de guerrero, muy franco, muy valiente, jamás siente temor".

Clara Elizabeth Real Moreira,
doctora en ciencias de la educación, Guayaquil