Que no muera nuestro añorado estero Huayla
Evelio Reyes Tipán,
Machala, El Oro.- Bellos espacios nos brinda la naturaleza y unos se encuentran amenazados por la contaminación, por falta de una cultura ambientalista que no permite valorar nuestro entorno y cuidar las áreas para el buen vivir.
Desde las familias, las escuelas, los colegios, las universidades, las empresas, se debe hacer recapacitar a las personas y hacerles entender cuánto daño se causa al medio ambiente si se malogra el hábitat de los seres vivos.
El estero Huayla es un brazo de mar que circunda el sur de la parroquia Puerto Bolívar que antaño proveía a sus habitantes de buena corvina, conchas, cangrejos y otras especies propias del manglar. Este estero se inicia a la altura del Yacht Club de Machala y desemboca en el estero mayor Santa Rosa (provincia de El Oro). En un recorrido aproximado de 3 kilómetros, toda su área presenta un alto grado de contaminación por ser basurero de todos lo que moran a lo largo de su malecón, donde además van a parar las aguas servidas, los residuales de combustibles y de productos químicos usados en camaroneras, y al bajar la marea trae olores nauseabundos y desechos de plástico, botellas, materiales de pesca que fueron botados al azar, pedazos de redes de nailon, cabos.
A diario por el ramal circulan embarcaciones de pesca artesanal, de turismo, de carga y grandes gabarras; la mayoría lleva escrito en su puente de mando la frase: "No botar basura al mar", norma que no se cumple. A menudo se observan desperdicios en el agua, y manchas de combustibles. Actualmente existe preocupación por el alto grado de contaminación y la ausencia de especies como son las aves marinas que pululaban el sitio, especialmente los pelícanos que se apostaban en los muelles brindando un espectáculo con sus vuelos en bandadas.
Un grupo de damas se ha unido con el lema Rescatemos el estero Huayla y con este mensaje están llegando a la población que vive junto al canal natural, brindándole talleres sobre el manejo adecuado de la basura para evitar que sea depositada en el estero, cursos de reutilización y reciclaje de vidrios, plásticos, etcétera. A esta iniciativa se han unido varias instituciones con el propósito de conservar este estuario marino de gran belleza paisajística para que futuras generaciones puedan disfrutarlo. Invito a unificar esfuerzos y tomar conciencia de que se ame a la naturaleza.
Evelio Reyes Tipán,
Machala, El Oro
