La banca se ajusta a normas legales que cambian su forma de competir
La banca ecuatoriana es la única en la región andina y el Caribe que ha tenido que separarse de negocios como aseguradoras, casas de Valores y administradoras de fondos, y tiene normas que eliminan el cobro por servicios como la entrega y renovación de tarjetas.
Además, no existe un antecedente regional para el pedido de repatriación de capitales.
Theresa Paiz-Fredel, directora del departamento de Instituciones Financieras Latinoamericanas de la calificadora de riesgo Fitch, explicó que esos factores, sumados a que el tamaño del mercado nacional es pequeño, lo convierten en un sector poco atractivo para la inversión extranjera.
Dijo que incluso en países de Sudamérica, como Argentina y Venezuela, los bancos tienen capacidad de estar vinculados con otro tipo de negocios.
En el caso ecuatoriano, se refiere la separación en la Constitución del 2008, fue reafirmada en la consulta popular de mayo del 2011 y normada por la Ley Antimonopolio y resoluciones de la Junta Bancaria.
Paiz-Fredel mencionó que "además de las resoluciones y lo que está haciendo el Gobierno con el sistema financiero (...), el mercado no es muy grande (...). Los bancos extranjeros prefieren un mercado grande y donde no haya tanta intervención del Gobierno en negocios".
Agregó que el negocio de la banca se ha visto afectado por la obligación de eliminar los cobros por renovación. "Es quitarle otro flujo de ingresos", dice. En otros mercados "es posible cobrar, no es que todos cobran, pero no hay una ley que diga que no se puede".
A principios de mayo, la Junta Bancaria emitió la primera resolución que regulaba los cobros de 17 servicios por tres meses. Este mes la medida se extendió hasta septiembre.
A estas disposiciones se suma la preocupación de la banca por los anuncios del presidente Rafael Correa sobre la repatriación del dinero colocado en el extranjero. La cifra, según el mandatario, llega a los $ 941 millones y debería servir para dinamizar la economía local.
En el enlace del sábado 17 de junio, enfatizó que "no es cuestión de prudencia (que la banca tenga dinero en el extranjero), es falta de confianza en el país. ¿Acaso el Ecuador está en crisis? Es donde tienen la plata que está en crisis".
Remarcó que el dinero en el extranjero obtiene 0,5% de rentabilidad: "Aquí, cualquier hidroeléctrica nos da 44%, 45% de rentabilidad".
César Robalino, representanta de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador, mencionó que los entes han optado por tener el dinero fuera, porque "sirve para precautelar la confianza de los depositantes (...), cubrir las necesidades de recursos vía ventanillas (...), como respaldo de instrumentos financieros como las cartas de crédito de importación (...)".
Añadió que la idea de pedir que se traiga el dinero en el extranjero "es contraria hacia las políticas de prudencia y manejo adecuado de la liquidez de cada entidad bancaria".
Marcos López, exdirector del Banco Central, señaló que hay que analizar cuáles son los objetivos para la repatriación de ese dinero, pues hoy la demanda de crédito productivo para el sector privado se encuentra satisfecha. Con ellos mencionó que hay posibilidad de que pueda pensarse en ese dinero para financiar al Estado.
Theresa Paiz-Fredel cree que esa clase de movimiento es peligrosa para la banca, pues "nuestro punto de vista como agencia de calificación, si (los bancos) tienen concentración de los activos, eso no es una cosa buena porque hay más riesgo en eso. Especialmente en un país como Ecuador, que tiene una calificación tan baja".
Rentabilidad y depósitos bajan
En el primer semestre del año, los bancos ecuatorianos han registrado una baja en su ritmo de crecimiento y captaciones.
Entre el 31 mayo y el 20 de junio, por ejemplo, se registró una caída en sus depósitos y hasta marzo, una baja en su rentabilidad.
La caída de las captaciones fue de $ 621 millones. Pasaron de $ 20.612,88 millones a $ 19.991,88 millones, según la Superintendencia de Bancos y Seguros.
Las sociedades financieras también tienen una caída de $ 5,91 millones. En el caso de las mutualistas y las cooperativas, las captaciones están en aumento.
Según cifras del Banco Central (BCE), en el primer trimestre del año el crecimiento del segmento de intermediación financiera (bancos) fue del 5,03%, mientras que en el mismo periodo del 2011 fue del 14,10%.
A esto se agrega que, según un informe de la Superintendencia de Bancos, hasta marzo cayó del 24,4% al 23,7%, es decir que disminuyó en 0,72%, producto del decrecimiento del Margen Neto de Utilidades y de la Rotación de Activos.




