Estampas porteñas
Naciste, Guayaquil, con la tersura que lucen crisantemos y peonías, tu emblema, Guayaquil, es la locura celeste de mis blancas alegrías.
Guillermo A. Rodríguez Alvarado, escritor y periodista guayaquileño.
Los artistas de las pancartas
Este numeroso grupo de compatriotas que marcó una verdadera época en Guayaquil, aún tiene su clientela a pesar de los modernos métodos de confección de rótulos, carteles, pancartas, letreros, dibujos, etcétera, introducidos en los últimos años, tal es el caso de las denominadas gigantografías y los 'banner', cuyos talleres también se multiplican.
Los antiguos artistas que calan letras y las pintan en telas, cartones y maderas para dar forma a llamativos textos fueron buscados durante décadas por grupos políticos, comerciantes, dirigentes estudiantiles, organizadores de fiestas barriales, cívicas y religiosas para que les trabajen las tradicionales 'guindolas', que se colocaban a la entrada de los pueblos, atrios de iglesias y cualquier otro lugar donde puedan ser mejor leídos por los vecinos y viajeros en general.
Los dueños de casa para los tradicionales letreros "Se alquila departamento"; las enfermeras para "Se plican inyecciones" y los trabajadores ambulantes paran en radio Cristal y otros sitios concurridos de la metrópoli, todavía buscan los locales y puesto de confección de letreros que hay en diferentes barriadas porteñas, pero que preferentemente los encontramos en Luque y Rumichaca y Rumichaca y Vélez.
En estas direcciones resulta fácil observar cómo se desenvuelven los artistas en medio de piezas de telas, pedazos de cartulina, pinceles, brochas, pinturas y tijeras mientras dibujan, cortan y hacen incansables movimientos con las escuadras, los lápices, tijeras y estiletes que se encuentran entre sus herramientas.
Germán Arteta Vargas




