¿Cuál es el tamaño de TV ideal?
Una de las cosas más importantes a la hora de comprar un televisor es, además del precio, el tamaño.
¿37? ¿42? ¿65? ¿90? ¿Cuántas pulgadas son suficientes
para que mis ojos lo disfruten, para que mi sala no tenga que ser
vaciada y, sobretodo, para que me aguante el bolsillo? He ahí el dilema.
El portal especializado en tecnología Cnet
ofrece una fórmula muy interesante para descubrirlo. Ya sé que no es
fácil volver a las matemáticas, pero siempre está la opción de la
calculadora en tu PC, Mac o smartphone.
Lo más importante a tener en cuenta para no pasarnos de ridículos,
comprando un LCD gigante para un ambiente de 2x2, o uno en miniatura
para un lugar casi tan grande como una cancha de tenis, es justamente conocer bien el espacio.
Hay una directa correlación entre el tamaño de la pantalla y la
distancia desde donde nos sentamos para verla. Mientras más lejos te
sientas, obviamente más chica se ve la televisión. Lo ideal es que la
pantalla abarque cierta cantidad de tu campo de vista.
THX, empresa certificadora de calidad de videos, considera que un ángulo de 40 grados es perfecto para "una inmersiva experiencia cinemática". Pero, ¿cómo mido eso?
Claro, con la fórmula:
Mide la distancia entre tu asiento, sofá o cama y el espacio donde iría
la TV (en centímetros o pulgadas) y multiplícala por 0.84. Esta
operación da como resultado la cantidad de pulgadas o centímetros (de
acuerdo a como la hayas medido) ideales para el tamaño de tu televisor.
Ahora sí, vamos al ejemplo. Según Cnet, la mayoría
de las personas se sienta a 108 pulgadas de su televisor (2,7 metros).
Si hacemos la operación matemática de 108 por 0.84, el resultado del
tamaño de la TV (diagonal) será 90 pulgadas. Ese sería el tamaño ideal.
Distancia en pulgadas x 0.84= tamaño de TV
La Sociedad de Ingenieros de Película y Televisión
(SMPTE por sus siglas en inglés) recomiendan en cambio un ángulo de
visión de 30 grados, con lo cual habría que multiplicar con 0.62, pero
ya eso sería hacer otro cálculo matemático.
Lo importante es comprender que no por tener un LCD o LED más grande,
vamos a ver mejor, ya que la Alta Definición (HD) puede incluso
volverse un fracaso si nos encontramos pegados al televisor. Lo mismo,
si fuese en el caso de una TV muy chiquita.





