Dos amigas del pole

Amigas, socias y dos palabras que las unen: pole dance. Denisse Carbo y Rocío Espinoza son profesoras certificadas de esta disciplina y dueñas de la franquicia Vertical Pole Fitness Studio, ubicada en La Torre (km 1,5).

Ambas se conocieron desde hace tres años cuando Denisse decidió en octubre del 2001 abrir la academia en su casa, en la urb. La Laguna, y Rocío fue una de sus primeras alumnas. Allí comenzó las clases con dos tubos, después amplió a cuatro y ahora en el estudio son siete. "Empecé con un estudio privado pequeño, luego con el tiempo abrimos un estudio en Urdesa y estábamos buscando profesoras y quería que salga del estudio, entonces le dije a Rocío", cuenta Denisse, quien asegura que dar una clase de cuatro alumnas a una clase de siete es una gran diferencia.

Ella aprendió pole en Miami, EE.UU., en un estudio donde certifican para ser profesora. Su preparación fue durante un mes, cerca de cinco horas al día. "Yo no sabía nada, yo nunca había hecho pole si aquí no había. Trabajé superduro, yo me fui a aprender y a que me certifiquen", señala.

Recuerda que en su último día de clases lloró casi una hora cuando le dieron su certificado: "Pensé que no lo iba a lograr". También tiene una certificación de Argentina.

Una clase de pole de siete alumnas, dice ella, es el tope ideal para enseñar correctamente, ya que "más no logras ver a nadie, no logras corregir y ahí es cuando las cosas empiezan a hacerse mal".

Denisse explica que esta destreza te cambia el estilo de vida. "En el pole es importante que la gente entienda lo que está haciendo porque sino también es peligroso. Tienes que hablar muchísimo, tanto Rocío como yo somos calladas, pero con el pole me he hecho habladora".

En tanto, Rocío llegó al primer estudio de Denisse al contactarla por Facebook. Ella pasó de ser alumna a colega. Viajó a Argentina por una semana para certificarse como profesora.

"Dije, bueno, voy a hacer algo diferente. Yo era cheerleader, patinaba, y mil cosas. Al principio es difícil, pero uno tiene que ser perseverante", comenta Rocío.

Ambas se consideran muy estrictas en clase. "No dejamos que las personas hagan lo que les da la gana, tienen que saber que hay disciplina", expresa Rocío.

Denisse coincide en que el cuerpo debe prepararse y toda postura del pole es un proceso. Para dominar el tubo, dice ella, se necesitan tres años de práctica.

Esta disciplina es una combinación de fuerza, flexibilidad y de otros bailes como el ballet. "El pole tiene los resultados muy rápidos en tu cuerpo, tonificas todo", afirma Denisse.

No hay un límite de posturas en el pole. Para Rocío, una de sus favoritas es la handspring. A Denisse le gusta la butterfly extendida, enganches de piernas y alegra.

Ellas aspiran a brindar capacitaciones con profesoras de pole extranjeras, además de seguir capacitándose, asistiendo a talleres o cursos en el exterior.

En Vertical también hay clases de tela y aros, pues el pole es el inicio a las acrobacias, dicen ellas. Para información sobre Vertical, tienen su página en la red social Facebook (Vertical Pole Dance) y en Twitter: @verticalpolefit.