Estampas porteñas
Ciudad egregia, pórtico dorado, hogar de auroras y de atardeceres, donde se queda el sol enamorado, en los ojos de todas tus mujeres.
Pablo Hanníbal Vela, (guayaquileño)
El sabroso caldo de tronquito
La creencia popular de que al ingerir como caldo o cebiche el órgano reproductor del toro aumenta la potencia sexual de un individuo, originó desde hace décadas la apertura de establecimientos dedicados a su venta.
La chispa y ocurrencia de nuestro pueblo también lo inspiró a poner el mote, apodo o sobrenombre de 'tronquito' al miembro del consorte de la vaca en alusión, quizás, a su forma y extensión.
Pero lo cierto es que en Guayaquil hay negocios de venta de caldo de 'tronquito' y cebiche de huevos de toro desde la mitad del siglo pasado y tal vez mucho antes. Un local pionero se ubicó en Víctor Manuel Rendón entre Lorenzo de Garaycoa y Rumichaca; otro que concentró clientela funcionó en Colón y Pichincha, por el sector de la Bahía.
En la calle Chimborazo, cerca de la Comisión de Tránsito del Guayas, hubo otro negocio. Por estos días, los parroquianos que confían en los resultados visitan de manera repetida el que funciona en Noguchi entre Cuenca y Brasil, con el curioso nombre de El Campeón. Asimismo, los que se hallan en Colón y Quito, Cuenca y García Moreno y frente al mercado Caraguay.
Los entendidos de cocina resaltan que son ciertos los favores del caldo de 'tronquito', que se lo adereza con especias, hierbas, granos de mote y garbanzo, etcétera, después de que su principal ingrediente haya hervido lo suficiente. En igual forma, el cebiche con los huevos, picados en trocitos y los correspondientes aderezos. ¿Qué sería si se vendiera el agua del cuchucho y de la simayuca?
Germán Arteta Vargas




