Joven alertó a la FAE para el rescate de afectados
Angustiada al observar personas que se encontraban pidiendo auxilio desde la terraza de la torre A del edificio Las Cámaras, Isabel Cristina Endara Eguigurem, de 18 años, fue quien alertó a su padre, Thomas Endara, comandante del Ala de combate número 22, para que acudiera al rescate.
"Ella dijo: 'Papá, hay un incendio en el edificio Las Cámaras'. Yo necesitaba una evaluación adicional para intervenir, pero cuando dijo: 'Papá, una mujer se acaba de caer del cuarto piso'. Entonces vino a mi mente una imagen similar al 9/11 y acudí en un helicóptero de emergencia", recordó el comandante.
El capitán Andrés Dávalos, quien acudió en el primer helicóptero, comentó que divisó ocho personas que pedían auxilio en la terraza y trató de descender lo más pronto.
Al sobrevolar la terraza de la torre A se percató de que había un helipuerto, por lo que tuvo que realizar varias maniobras para descender. "Sí había espacio, pero el acceso fue casi imposible porque queríamos girar para un lado y había antenas, giraba a otro, y estaban los muro de la pared", recordó Dávalos.
El piloto expresó que los afectados estaban tan desesperados por abandonar la terraza que apenas observaron a la nave descender se abalanzaron en desorden a recibirla.
"Ellos se pusieron donde iba a aterrizar, por lo que tuve que ascender nuevamente. En ese momento, un hombre agarró a las mujeres desesperadas y las alejó, por lo que pude descender y realizar maniobras que no los lastimen", dijo el capitán.
Indicó que uno de los problemas era que las personas puedan resultar lastimadas con el rotor de la cola del helicóptero (hélice pequeña). "Era un espacio tan reducido, pero el paramédico se bajó a controlar la situación y pudimos evacuar en tres grupos", dijo Dávalos.
Silvia Mata, una de las afectadas que trabaja en la Cámara de Industrias, manifestó que los ocho trabajadores de esa entidad intentaron bajar, pero empezaron a ahogarse, por lo que optaron por subir a la terraza.
"Bajamos hasta el quinto piso, pero todo era tinieblas. El humo negro invadió las escaleras, por lo que empezamos a asfixiarnos", expresó Mata.
El sargento primero Carlos Landeta, paramédico aeronáutico, indicó que los afectados tenían irritación en los ojos y no podían respirar muy bien por el humo que llegaba hasta la terraza del edificio.
El teniente Jorge Flores fue el segundo de los pilotos en intervenir y rescató al segundo grupo de tres mujeres. Los ocho afectados recibieron atención médica en el Policlínico de la FAE y posteriormente sus familiares fueron a recogerlos.



