Unasur no le preocupa a Franco
EFE
ASUNCIÓN.- El nuevo presidente paraguayo, Federico Franco, quien sustituyó a Fernando Lugo, ratificó ayer en el informe de gestión ante el Congreso, que las suspensiones aplicadas a su país por el Mercosur y la Unasur son "ilegales e ilegítimas".
"El Gobierno deplora las vejatorias sanciones aplicadas a Paraguay por el Mercosur y la Unasur por medio de decisiones dictadas en abierta violación a los tratados vigentes, sin observar el debido proceso y sin concederle oportunidad para la defensa", aseveró Franco.
El jefe de Estado, quien sustituyó en el cargo a Lugo el 22 de junio pasado, pocas horas después de que este último fuera apartado del cargo tras ser sometido por el Legislativo a un juicio político, se expresó en esos términos durante la presentación del informe anual ante el Parlamento.
El sábado pasado Franco ironizó con lo que se "ahorrará" su gobierno al no tener que ir a cumbres tras ser suspendido del Mercosur y la Unasur. "No va a afectar de ninguna manera la actividad comercial dentro del país", dijo, para bromear con que su ausencia de las cumbres de los bloques regionales le permitirá "ahorrar plata" en "cocteles" y "banquetes".
Ayer en su noveno día en el cargo, el mandatario, negó la "ruptura del orden democrático" en su país y anunció que continuará con varios proyectos promovidos por el destituido presidente Fernando Lugo.
La reforma agraria, la seguridad, mejor calidad de la salud y la educación, combate a la pobreza, "tolerancia cero" a la corrupción y cárcel para los ladrones, narcotraficantes y secuestradores, son algunas de las promesas de Franco para lo que resta de su mandato, que concluirá el 15 de agosto del 2013.
Finalmente hizo un llamado a la unidad y subrayó que el "mayor desafío es ordenar la casa y entregar un país con gobernabilidad".
Franco prevé recibir hoy a una misión especial de la Organización de Estados Americanos (OEA), encabezada por su secretario general, José Miguel Insulza, que observará la situación que vive el país.
En tanto, ayer Fernando Lugo afirmó al diario argentino Clarín que su "gran equivocación fue confiar en los políticos tradicionales" y señaló que lo sacaron del gobierno por negarse a repartir puestos entre las distintas formaciones.
Subrayó que la política tradicional en Paraguay es clientelar y su gobierno "quiso romper ese orden y hacer políticas sociales, lo que molestó". Sin embargo, admitió que políticas como la recuperación de tierras otorgadas en la dictadura de Alfredo Stroessner (1954 -1989) a militares y terratenientes, no salieron adelante debido a la obstrucción de la Justicia.




