La buena relación con Londres pesa en decisión de dar asilo a J. Assange
AGENCIAS
SIDNEY, AUSTRALIA.- Ana Albán, embajadora de Ecuador en Reino Unido, llegó el fin de semana a Quito para mantener reuniones con el presidente de la República y tratar la posible concesión de asilo político al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien se encuentra refugiado en la Embajada ecuatoriana en Londres desde el martes pasado.
Lo que preocupa al Gobierno es no afectar las buenas relaciones que mantiene con Reino Unido en caso de otorgar el asilo. De ahí el llamado a consulta a la embajadora Albán, quien el fin de semana además de reunirse con Correa mantuvo conversaciones con diplomáticos de la Cancillería, para evaluar los pro y los contra de conceder el asilo al polémico hacker.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, en su enlace sabatino, reafirmó que el país se tomará "el tiempo que sea necesario" para decidir sobre la petición de asilo de Assange.
"Este es un asunto muy serio. Nosotros no queremos ofender a ningún país. No tienen por qué ofenderse. Nos ha presentado su solicitud de asilo con sus correspondientes causales. Nos dice que su vida corre riesgo porque lo pueden extraditar de Suecia a EE.UU. y en EE.UU. hay pena de muerte por delitos políticos, con lo cual se atenta a los derechos humanos y a los principios del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos", aseguró el presidente.
El fin de semana, el gobierno de Australia también se pronunció y dijo que no ve indicios que sugieran una futura extradición de Julian Assange a Estados Unidos, donde sería juzgado por divulgar secretos de Estado y podría ser condenado a muerte.
"Cuando le hemos planteado la posibilidad de extradición a los funcionarios estadounidenses -y creo que lo hemos planteado en dos ocasiones- no hemos recibido ningún indicio de que tengan ese plan", dijo el ministro de Exteriores australiano, Bob Carr, al canal ABC.
Con la solicitud de asilo, Assange busca evitar su extradición a Suecia después de que el tribunal británico diera luz verde a su entrega.
El hacker australiano fue detenido en diciembre del 2010 en la capital británica bajo una orden de arresto dictada por Suecia, al ser sospechoso de un caso de violación y asalto sexual a dos mujeres.
Assange mantiene su inocencia al asegurar que las relaciones sexuales fueron consentidas y denuncia un complot internacional para silenciarlo.
El fundador de WikiLeaks arremetió en una entrevista desde la Embajada de Ecuador contra el gobierno de Australia por haberlo abandonado a su suerte, ya que la extradición a Suecia abriría la posibilidad de que Estados Unidos lo reclamara para procesarlo en su territorio, donde afrontaría una condena de pena de muerte.
Mientras tanto, Scotland Yard custodia la Embajada del país andino en Londres, a la espera de la salida de Assange, quien será detenido por violar las condiciones de su arresto domiciliario en el Reino Unido.
Cables secretos
La organización WikiLeaks divulgó desde el 2010 miles de cables diplomáticos confidenciales que airearon métodos y prácticas cuestionables de muchos gobiernos y que avergonzaron especialmente a Estados Unidos.
Pedidos de asilo
Personalidades como Michael Moore, Danny Glover y Oliver Stone enviaron una carta al presidente del Ecuador, Rafael Correa, solicitando el asilo a Julian Assange.




