Rafael no admite nuevo gobierno; malestar en región
AGENCIAS
.- El Gobierno ecuatoriano no reconocerá a otro régimen que el del paraguayo Fernando Lugo. Así lo remarcó ayer el presidente Rafael Correa luego de conocer la destitución que concretó el Senado de ese país.
Durante la grabación del enlace que hoy será transmitido, Correa manifestó que su gobierno no reconocerá a ningún presidente que no haya sido elegido de manera legítima, en alusión a Federico Franco, quien asumió el cargo.
El canciller Ricardo Patiño calificó la separación de Lugo como "una ofensa y vergüenza para la democracia suramericana", en su cuenta en Twitter.
La decisión del Senado generó rechazo y malestar en varios países de Latinoamérica, que no descartaron imponer sanciones ¬a través de los órganos regionales¬ por un hecho al que calificaron de atentar "contra el orden constituido".
Los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) reprocharon la destitución de Lugo, por ser una amenaza contra la democracia.
Los ministros viajaron a Asunción el pasado jueves, luego de que los jefes de Estado resolvieran ¬en medio de una cumbre en Brasil¬ enviar una misión para que abogue ante las autoridades parlamentarias.
El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, señaló que las observaciones que hicieron no fueron bien recibidas. "Esto tendrá consecuencias para el Paraguay. Aplicaremos seguramente la cláusula democrática de Unasur referente a la defensa de la democracia".
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, declaró que el organismo tendrá que encarar "una acción para recomponer el diálogo".
Mientras la presidenta brasileña Dilma Rousseff dijo que no es momento de hablar aún de si se aplicará la cláusula democrática a Paraguay por la destitución de Lugo ni de hacer 'amenazas'.




