Varios Gobiernos latinoamericanos no reconocen a Franco; Costa Rica ofrece asilo a Lugo

EFE
BOGOTÁ.- Los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Venezuela calificaron este viernes como un "golpe de Estado" la destitución de Fernando Lugo y señalaron que no reconocerán al nuevo jefe de Estado, Federico Franco.

Además, el Gobierno de Costa Rica "deploró" lo que el canciller Enrique Castillo definió como un proceso con "visos de golpe de Estado" y ofreció asilo al destituido y a sus colaboradores.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue el primero en decir que no aceptará otro presidente que no sea Lugo.

Para Correa la destitución de Lugo es un "golpe ilegítimo" y la Unasur debe poner en práctica sus normas "contra actos ilegítimos como el ocurrido en Paraguay en 24 horas, que contempla, por ejemplo el cierre de fronteras".

A Correa le siguieron la argentina Cristina Fernández, que dijo que no va a "convalidar el golpe", el venezolano Hugo Chávez que manifestó que no reconoce "al írrito e ilegal" Gobierno de Franco y que agregó que se ha "defenestrado de manera totalmente ilegítima" a Lugo, "igual le hicieron" en junio del 2009 al  entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya y lo que "trataron de hacer" en Venezuela en el 2001, y aseguró que "esto no termina allí".

Asimismo el boliviano Evo Morales subrayó que no acepta "un Gobierno que no surja de las urnas y el mandato del pueblo".  Aseguró que detrás de la acción política se "mueve la mano de los neoliberales internos y externos" y señaló que el juicio político contra Lugo es una "acción del imperialismo y la derecha" internacional".

El presidente dominicano, Leonel Fernández, pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) convocar "inmediatamente una reunión general de cancilleres, a los fines de suspender al país sudamericano de los organismos regionales".

Leonel Fernández planteó, además, "que debe haber una acción colectiva de la comunidad internacional, a los fines de restituir al presidente Lugo en la Presidencia de Paraguay".

Se espera que el resto de los gobiernos latinoamericanos se pronuncie en las próximas horas, aunque algunos seguramente estén a la espera de conocer cómo evoluciona en las próximas horas la situación en Paraguay, que por ahora es de tranquilidad.

Aunque el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció en Asunción que los presidentes de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) se van a reunir "pronto", el secretario general del organismo, el también venezolano Alí Rodríguez Araque, que asumió este mes, no se ha pronunciado una vez producido el cambio presidencial.

Quizás porque a Franco le corresponde la presidencia pro témpore de Unasur, que asumió Lugo este mes en Bogotá.

En su primer discurso como jefe de Estado, Franco sostuvo que la "transición" que comienza en el país "se realiza dentro del orden constitucional" y "de ninguna manera pone en riesgo la vigencia y principios democráticos universales".

Franco pidió a los líderes de los países vecinos, en particular los socios del Mercosur, que "entiendan" la situación creada en su país y acepten que hará "el mayor de los esfuerzos para que ésto se normalice"

La Constitución paraguaya prevé la posibilidad de un "juicio político" al presidente y también que si es destituido por el Senado, que actúa como tribunal, es el vicepresidente quien asume la jefatura del Estado hasta que se realicen las siguientes elecciones presidenciales previstas, en este caso en abril de 2013.

Lugo, que había dicho que iba a afrontar el juicio "con todas las consecuencias", acató la decisión pese a que según dijo la ley se había "torcido" y abandonó el Palacio Presidencial.

En un comunicado difundido en San José, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, señaló que su país, "que históricamente ha sido un tradicional territorio de refugio y asilo, expresa la mejor disposición de considerar (otorgarlo) al presidente Fernando Lugo o a algún miembro de su gabinete, si lo tienen a bien formular una petición en ese sentido".