Protestas en Carchi por cupos de cilindros de gas
TULCÁN.- Cientos de tulcaneños salieron a las calles de la urbe, el jueves y el viernes pasados, a protestar contra la mala distribución de gas licuado de petróleo (GLP) que se empezó a ejecutar bajo el denominado sistema de la tarjeta inteligente.
La última noche, incluso, se produjo un enfrentamiento entre policías y manifestantes; los primeros lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a los otros (entre los cuales había mujeres embarazadas, niños y ancianos), que realizaron una marcha pacífica hacia el Parque Central de Tulcán.
Los protestantes volvieron a agruparse en los bajos de la Gobernación de Carchi, cuya seguridad fue reforzada por un cordón militar con el fin de no permitir que estos se acercaran para gritar consignas contra las autoridades gubernamentales.
Según las amas de casa, el nuevo sistema no tiene nada de "gas con dignidad", frase utilizada por el Gobierno para promocionar la venta en la ciudad de Tulcán y las parroquias Tufiño y Urbina.
La comercialización de gas a través de dicho mecanismo pone limitaciones para los consumidores tanto en tiempo como en cantidad.
Los manifestantes exigieron se entregue una o dos bombonas de gas por mes a los hogares tulcaneños; es decir, que se respete el cupo asignado desde el 2009 cuando las autoridades de hidrocarburos realizaron un censo en ese cantón para determinar el consumo de gas.
Con el nuevo sistema, inicialmente se disponía un cilindro de GLP para una persona sola cada 60, 78 y hasta 85 días o dos cilindros para familias de tres, cuatro o cinco miembros cada 20, 25, 45 o 60 días.
Los ciudadanos exigieron la salida de la gobernadora de Carchi, María Helena Villarreal; el jefe político, Julio Torres; y el director de Hidrocarburos, José Franco.
Tras la primera protesta, la Gobernación e Hidrocarburos decidieron modificar los tiempos de entrega y propusieron que una persona que viva sola reciba un cilindro de GLP cada 30 días; una familia de dos personas, una cada 27 días; un hogar de tres personas recibirá uno cada 19 días y así hasta llegar a los más numerosos.
Esto no fue aceptado por los ciudadanos, que insistieron en volver a los cupos anteriores.




