Escándalos golpean a Chile

AFP
SANTIAGO.- La selección de Chile viajó ayer a Venezuela en medio aún de los ecos de un último escándalo de indisciplina que significó la marginación de dos de los jugadores del equipo: el defensa Gary Medel y el delantero Eduardo Vargas.

Los chilenos miden mañana a Venezuela por la sexta fecha de la eliminatoria sudamericana al Mundial de Brasil 2014.

Medel, quien se recuperaba de una lesión, y Vargas fueron marginados del encuentro por el entrenador Claudio Borghi, al estimar que faltaron a un compromiso de palabra cuando fueron sorprendidos por un programa de televisión en las afueras de una discoteca a las cuatro de la madrugada del miércoles pasado.

Según Borghi y aunque estaban de día libre, él les había pedido que se cuidaran y se fueran a sus casas. Visiblemente molesto, Borghi dijo estar "cansado de dar explicaciones por cosas que no hago y que no son deportivas, entonces veremos a futuro que es lo que se hace".

En reemplazo de los marginados, Borghi nominó al volante Bryan Rabello, de Colo Colo, y al delantero Nicolás Castillo, de Universidad Católica.

Más problemas
El caso se suma a una serie de escándalos que han protagonizado jugadores de la selección chilena. El último de ellos, en noviembre del 2011, cuando cinco jugadores llegaron tarde y bebidos a una concentración tras participar de un bautizo: Jorge Valdivia (Palmeiras), Jean Beausejour (Wigan), Arturo Vidal (Juventus), Gonzalo Jara (Brighton) y Carlos Carmona (Atalanta).

Textual: Excluidos
Claudio Borghi
ENTRENADOR DE CHILE
"No cumplieron (Vargas y Medel) con la palabra que tenían conmigo. Por ese motivo creí que no era conveniente que estuvieran (para el partido de mañana)".