Se suma falla en sistema a la falta de los fármacos

A Pedro Noriega, de 82 años, no le entregaron en el hospital del Seguro Social, Teodoro Maldonado Carbo, el atrovent que necesita para tratar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que padece, debido a que aparecía en el sistema de la entidad que ese compuesto ya le había sido entregado días atrás en el dispensario Nº 24 de la misma institución, ubicado en las calles Lorenzo de Garaycoa y Letamendi, en el centro.

“En el sistema nunca borran que no le entregan un medicamento porque no hay y después le aparece como que sí se lo han entregado”, reclamó. Pues el día que le recetaron el atrovent, asegura, también le mandaron ventolín, pero solo le entregaron este último. Por esta razón el doctor no se lo pudo prescribir de nuevo porque supuestamente ya había recibido el fármaco hace menos de un mes.

En la farmacia solo le entregaron el belcomar que sí le pudo recetar el médico para un problema en los bronquios.

A este hospital también llegó desde Naranjal, luego de una hora y media de viaje, Vilma Macas, por una infección en las vías urinarias. Al igual que a Noriega, a ella solo le entregaron uno de los dos medicamentos recetados. En la farmacia del lugar le dijeron que no había las 14 ampollas de amikacina de 500 mg que debía inyectarse.

“El doctor dice que no le sale agotado en la pantalla de la computadora porque la medicina que se acaba les tiene que salir agotado, pero me dice ‘no me sale agotado, dígales que le den’ y aquí me dicen «no hay»”, comentó disgustado el acompañante de Macas. Pues solo le entregaron las 40 tabletas de urantoín para la infección.

Es que en este hospital, desde hace unas dos semanas, hay un desabastecimiento de fármacos, entre ellos oncológicos para tratar a los pacientes con cáncer y antirretrovirales para los infectados con el VIH.

A otra paciente que le recetaron el analgésico tramal, en la farmacia le indicaron que regrese adonde el doctor para que le entregue otra receta. “No hay nada, no hay nada”, exclamó.