Roldós habla sobre convenio para el hospital Universitario

León Roldós Aguilera, exvicepresidente de la República (1981-1984) y exrector de la Universidad de Guayaquil (1994-2004), se refiere a la propuesta del Gobierno de administrar el Hospital Universitario, obra edificada en su gestión. Dice que respalda el planteamiento de que el centro médico integre la red estatal de salud, pero sin renunciar a su pertenencia universitaria. Opina que la U. debe cumplir una gerencia compartida con el Estado.

"No se trata de que el Ministerio (de Salud) gire un cheque al hospital, ni lo contrario: que la Universidad renuncie a su hospital que tiene toda una historia. Se trata de una especie de cogestión (...). Que juntos, Gobierno y Universidad, hagan los programas de inversión para mantenimiento y operación del hospital. No me opongo, aplaudo un convenio con el Gobierno. Lo que no puede suceder es que la Universidad se ampute el brazo y diga: el hospital es del Gobierno, nosotros solo vamos a dictar clases", anota Roldós la mañana del jueves 26.

Durante el enlace sabatino del pasado 14 de abril, el presidente Rafael Correa propuso a la U. que el Estado administre el Hospital Universitario para que se encargue de la infraestructura y equipamiento y así ampliar su capacidad de 110 a 400 camas. La Universidad, planteó el mandatario, seguiría con la docencia e investigación dentro del centro médico, que entró en operaciones en abril del 2005.

Roldós, rector de la U. de Guayaquil entre octubre de 1994 y julio del 2004, insiste en que un comité bipartito debería encargarse de la gerencia del hospital, y es tajante para anotar que la docencia e investigación deben ser exclusivas de la U.

Lo sustenta con críticas. "La historia de la docencia en los hospitales del Ministerio de Salud en este Gobierno ha sido tremenda, porque se ha expulsado a maestros, se ha afectado a la docencia, y con esa experiencia sería un absurdo que, sin beneficio de inventario, el Hospital Universitario pase al Gobierno", cuestiona.

El hospital en siete años de funcionamiento quedó con su capacidad inicial de 110 camas. Roldós dice que el estancamiento no se debió a falta de recursos, pues sostiene que cuando dejó el rectorado quedaron $ 26 millones en inversiones financieras y el 90% de equipos hospitalarios comprado e instalado. Asegura que hubo divergencias entre el diseñador y el constructor de la obra y que a esto se sumaron las nuevas directrices de la Contraloría en cuanto a las contrataciones por concurso. Anota que lo que hoy es el hospital se lo edificó por contratación directa.

Inicialmente su construcción estaba prevista en un lote de 10 hectáreas perteneciente a la U. y ubicado en la cdla. Kennedy, pero un comodato y expropiación del Municipio permitieron la ocupación del terreno actual de 15 hectáreas. Roldós ve una oportunidad con el Estado para el lote de la Kennedy. "Creo que la U. de Guayaquil debe negociar con el Gobierno para que haya lo que no hay en Ecuador: un centro de formación de cuarto nivel para los profesionales de la salud", expresa.

Roldós, de 70 años, quien el sábado 21 contrajo matrimonio eclesiástico con Sylvia Paulson, considera un logro de la comunidad universitaria la ejecución del hospital, que se asienta en el tramo norte de la Perimetral, circundante a poblados como Bastión Popular, Francisco Jácome, Mucho Lote y otros.

Evoca la marcha universitaria de fines de los años sesenta, en apoyo a la propuesta del entonces diputado Jaime Roldós Aguilera (su hermano), quien planteó que el impuesto del 2/1.000 (gravado a las transacciones comerciales en Guayaquil) pase al proyecto Hospital Universitario. En esa época, los diputados del Guayas, según Roldós, preveían apoyar la renovación del beneficio para la Arquidiócesis de Guayaquil.

"Fue un apoyo impresionante que monseñor Bernardino Echeverría (entonces arzobispo) dijo: 'Será su ofrenda de Pascua de Resurrección'. El impuesto fue aprobado por unanimidad (...). El hospital nació de una eclosión desde la Universidad multiplicada en Guayaquil y asumida por la Iglesia en su momento. Se puede discutir la gerencia, pero dejar este hospital es difícil porque es una obra humana y las obras humanas no se valoran en dinero sino por la calidad de la obra", reflexiona con evidente sentido de pertenencia a un logro alcanzado.

León Roldós Aguilera
exrector de U. de Guayaquil
"No me opongo, aplaudo el convenio con el Gobierno. Lo que no puede suceder es que la U. se ampute el brazo y diga: el hospital es del Gobierno, que nosotros solo vamos a dictar clases".