Reclamos porque tarda construcción de hospital de IESS

QUITO
.- Cada vez que Miguel Jiménez, un jubilado no vidente de 56 años, acude al Centro de Atención Ambulatoria del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Nueva Loja para tratarse de su diabetes, tiene que subir tres pisos por las escaleras hasta el consultorio del médico tratante.

"Me fatigo, mi pulso cambia y no me pueden tomar bien la presión", se queja y se lamenta por los otros pacientes de tercera edad o discapacitados, para quienes es más difícil el acceso. "La infraestructura no es la adecuada para un centro de salud", concluye.

Para brindar servicio, el centro de salud del Seguro Social alquila un edificio de cuatro pisos, que no tiene ascensor, por 3.261 dólares mensuales. El contrato de arrendamiento -que está colgado en el portal de Compras Públicas- fue firmado el 9 de febrero del 2011 y tiene dos años de vigencia.

Aparte, el centro de salud no se abastece para atender a los afiliados y jubilados de Nueva Loja. El último reporte de la central de llamadas del IESS, que agenda las consultas médicas, indica que en enero hubo 1.229 usuarios a los que no se les pudo dar una cita porque el cupo estaba agotado.

Por estas razones, 500 manifestantes, entre jubilados y afiliados, hicieron el martes pasado una marcha en Nueva Loja para exigir la construcción de un nuevo hospital.

El proyecto está en marcha. El director ejecutivo del IESS, Ramiro González, ofreció la obra en agosto del año pasado. Dijo que la primera piedra sería colocada en febrero de este año, en un terreno donado por el Municipio de esa ciudad.

El ofrecimiento de González no se cumplió. Nelly Andrango, directora del centro de atención ambulatoria del IESS en Nueva Loja, dice que el retraso se debe a que hubo demora en la entrega del terreno y que los estudios para definir qué tipo de hospital se debe construir para satisfacer la necesidad de Sucumbíos están avanzados. La funcionaria no da fechas.

José Torres, presidente del Frente de Afiliados de Sucumbíos -quien fue parte de los organizadores de la marcha de esta semana-, indica que la falta de una infraestructura adecuada para atender a los pacientes es un atentado a los Derechos Humanos. Él pidió a la Defensoría del Pueblo que inspeccione el local y certifique si está calificado. El proceso sigue.

Además, el IESS tiene dos convenios con el hospital público de Nueva Loja y la clínica privada González Granda para que atiendan a los pacientes del IESS. Miguel Jiménez, presidente de los Jubilados de Sucumbíos, cuestiona el porqué esa clínica es la única privada que tiene permiso para atender a los afiliados y jubilados, cuando hay otras mejor equipadas. Andrango dice que las otras no han calificado.