Arroceros pierden cultivos

Agricultores de la parroquia Tarifa, en el cantón Samborondón, aún no salen del asombro de ver que sus arrozales sembrados en enero, con la lluvia de los últimos días han desaparecido.

César López Fariño, miembro del Centro Agrícola de la localidad, indicó que según cálculos realizados por ellos en esa parte del país se han perdido más de 2.000 hectáreas entre arroces sembrados y por cosecharse.

López quien inició su siembra entre el 18 y 23 de enero y con plantas de 33 días de sembradas perdió sus 10 hectáreas en las que invirtió 3.500 dólares que tenía de la cosecha anterior. Había solicitado crédito al Banco Nacional de Fomento desde enero y aún no le dan una respuesta, pese a que le habían hecho inspecciones al inicio de la siembra.

"No adquirí el seguro agrícola porque siempre creí que estaba sujeto al crédito del BNF, por eso no lo solicité y recién me entero de que no es así, eso me habría ayudado, pero ya no puedo hacer nada más", dijo apesadumbrado López.

Luego de esa pérdida el arrocero solo espera que bajen las aguas y que ya deje el BNF de hacer tantos estudios y le dé el crédito para poder seguir trabajando.

Los agricultores de la zona, dice López, necesitamos con urgencia que se haga mantenimiento a las alcantarillas.

Emilio Herrera, secretario del Centro agrícola y productor de 10 hectáreas, perdió 7.000 dólares que incluyen la preparación de suelo, mano de obra, semilla y todos los insumos, y aun así continúa con la esperanza de seguir sembrando una vez que bajen las aguas, porque en su concepto es lo único que saben hacer.

Él al igual que López solicitó crédito desde enero y hasta el momento, luego de pasar al inicio de siembras la inspección, no le dan una razón del porqué no le prestan. "Creo que desde 1997 no habíamos sufrido una pérdida tan grande, la situación no es fácil para iniciar de nuevo sin dinero, a lo mejor tendremos que recurrir a los chulqueros (prestamistas) y será peor la situación", acotó.

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