- FEB. 22, 2012 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se declaró ayer dispuesta a continuar en su lucha por “la defensa de la libertad y la decencia” frente a la “inutilidad” de la guerra.
“Al precio de nuestra sangre y sufrimiento hemos defendido por diez años la libertad y la decencia”, señaló el grupo rebelde en un comunicado del llamado Secretariado del Estado Mayor Central y fechado en las montañas de Colombia el 20 de febrero del 2012.
El comunicado, titulado “Diez años después”, alude al fin de la zona neutral de 42 mil km en el sur de país, que declaró entre 1998 y 2002 el presidente Andrés Pastrana para las fallidas negociaciones de paz.
Esa lucha proseguirá, añade el texto “hasta que el pueblo colombiano se levante imbatible a cambiar el régimen. O hasta que el Establecimiento comprenda la inutilidad de su guerra, y acepte sentarse a dialogar”.
Mientras el presidente Juan Manuel Santos respondió ayer que su gobierno no está interesado en el cese al fuego mencionado por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), sino en una solución definitiva al conflicto armado que desde hace medio siglo asuela a Colombia.
“El gobierno nacional no está interesado en ceses al fuego ni en circos públicos temporales”, aseguró Santos en Bogotá.
Además, la adolescente colombiana Natalia Andrea Duarte, hija de un policía secuestrado hace doce años por las FARC, inició ayer una caminata de 64 km para exigir a la guerrilla que libere a su padre y a otros uniformados cautivos.
Unas 40 personas acompañan a Natalia Andrea en esta marcha, que salió de Fusagasugá, y que tiene como meta a la capital colombiana.