Prepárese para recibir a los nuevos miembros de la casa
MARÍA BELÉN SALINAS
.- Cuando se tiene la certeza de que un nuevo ser vendrá al mundo, comienzan también las expectativas sobre qué rasgos físicos lo distinguirán y qué características serán peculiares en él durante su crecimiento.
Así sucede con los bebés de los seres humanos... y también con las crías de sus mascotas. Como su máximo representante, es recomendable que se asesore para ayudar a su compañera a tener una preñez tranquila y un parto seguro. "Hay que saber si la perra o gata está en condiciones de recibir la monta, por ejemplo, que tenga un buen estado físico y saludable, eso es lo más importante", señala Pablo Triviño, doctor de la veterinaria Animales Felices (Mapasingue este).
De esa forma, se puede tratar la dolencia de la mascota a tiempo y evitar un embarazo que ponga en riesgo tanto a la madre como a sus crías. Después de que hay la certeza de que un nuevo integrante puede ser recibido sin problemas en el hogar, usted puede comenzar a cuidar de la nueva mamá.
Se sugiere, dice José Viteri, de la veterinaria Mascotas S.A. (av. Democracia y Abel Gilbert), realizar a la mascota una ecografía en su día 25 de embarazo para verificar la salud de ella y de sus hijos y controlar la temperatura corporal en la perra o en la gata, ya que a partir de los dos meses, aproximadamente, esta comienza a descender.
Agrega que si a lo mejor el tenedor no sabe que su mascota está embarazada, puede detectarlo si esta presenta cambios en el apetito, más cuidados en sus movimientos, cambios hormonales, búsqueda de lugares oscuros o jadeo.
En caso de que el propietario sepa la fecha exacta en que su mascota se embarazó, es importante que la registre, afirma Carlos Ruiz, especialista de la Clínica Veterinaria Urdesa (Costanera y V.E. Estrada). El proceso de gestación del animal, dura entre 58 y 63 días, dependiendo del tamaño y de la raza del animal. Ruiz agrega que es aconsejable que la hembra no quede preñada hasta después del año. Si esto sucede antes, puede haber problemas.
Con estas sugerencias, más los chequeos y alimentación adecuados -dieta rica en proteínas, con ácidos grasos tanto como el omega 3 y omega 6- la nueva mamá estará saludable. Antes del momento definitivo, se debe preparar, además, el lugar donde la mascota va a parir. El dueño puede proveerse de una caja de parición (paridera) en la que el animal pueda acostumbrarse en sus últimas etapas de la gestación.
La paridera, expresa Triviño, debe tener el tamaño suficiente para alojar a la madre con sus crías, ser cómoda para permitir que ella se mueva con facilidad y tener la altura necesaria para que no se fuguen las crías. Ya luego, cuando llegue el momento del parto, ¿qué hacer?
Viteri asevera que el dueño debe intervenir en el parto solo si se atasca un cachorro, en caso de que la madre no pueda retirar el cordón umbilical; si nota que una cría no respira o si hay un aumento considerable de la temperatura en la madre. Si se dan otros casos problemáticos, es preferible llamar al veterinario de confianza.
Así como los bebés, las crías de sus animales también son delicadas. En las madres primerizas, en especial, se debe verificar constantemente, al menos durante los primeros quince días, que ellas no aplasten a sus hijos o los acaricien bruscamente ya que pueden traumatizar sus cabezas. Viteri agrega que por lo general las crías se alimentan seis veces al día, pero se debe tener en cuenta que también lo hagan los más pequeños y débiles.
Ruiz recalca que durante el primer mes es fundamental que los cachorros o los felinos ingieran la leche de la madre. Después, se debe separarlos poco a poco, para que ya no produzcan mayor irritación en las mamas. Además, se debe evitar que los niños, especialmente, los tomen como 'juguetes'.
Si su mascota está preñada, disfrute desde ya de la nueva vida que llegará a su hogar. Y si no lo es, considérelo y tome una decisión consciente.





