Lunes 13 de febrero del 2012 Vida local

Palabra diaria

El Espíritu divino colma mi vida de bien.

Prosperidad

Vivo un mundo de sustancia espiritual que infunde mi mente con ideas divinas que enriquecen y dan forma a mi vida. Como estoy consciente de esta sustancia omnipotente, sé que no hay escasez en ningún sentido.

Miro a mi alrededor y en todas partes veo evidencia de la abundancia de Dios. Los campos están verdes con la promesa de una gran cosecha. Un caudal de bien, ideas ricas y potencial ilimitado están disponibles para todos. Mi corazón está lleno de gratitud con la seguridad de la provisión divina.

Resuelvo no aceptar la apariencia de escasez o limitación, sino pensar, hablar y vivir como el recipiente de un caudal de la sustancia espiritual.

Salmo 139:17

“Cuán preciosos, Dios, me son tus pensamientos!

¡Cuán grande es la suma de ellos!”.


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