- FEB. 13, 2012 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
Argentina y Ambato. El pasado martes el balcón del segundo piso de esta casa se desplomó afectando a los inquilinos del inmueble, que denunciaron el mal estado de la vivienda.
Febres Cordero y Villavicencio.Uno de los balcones de un edificio de tres pisos de altura en evidente deterioro.
Lizardo García y San Martín. Una de las vigas de esta casa está sostenida con cañas y el balcón se nota deteriorado.
Av. del Ejército y San Martín. La planta alta de esta vivienda de construcción mixta está inhabitable, en la planta baja hay tres departamentos ocupados.
Pedro Moncayo y Alcedo. La vivienda de dos pisos está siendo demolida por obreros particulares; es la única de las casas en este proceso.
La mayoría tiene más de 40 años de historia, otras más quizás; y en su debido tiempo fueron parte de la belleza arquitectónica de la urbe porteña de los años cincuenta y sesenta, pero ahora lucen obsoletas, descuidadas y el Municipio de Guayaquil las llama “casos críticos”.
Son nueve edificaciones, ubicadas en el sur y centro de la ciudad, aunque Xavier Narváez, director de Justicia y Vigilancia del Cabildo, asegura poseer una base de datos donde constan 500 expedientes de casas vetustas desde el año 2000, pero menciona que las nueve denominadas críticas están en muy malas condiciones.
El pasado martes se incluyó en esa base de datos a una vivienda ubicada en Argentina entre Ambato y Villavicencio, en el sur, tras sufrir el derrumbe de uno de sus balcones que afectó la fachada del inmueble y a sus inquilinos.
La casa, según el arquitecto Oswaldo Acurio, del Departamento de Justicia y Vigilancia, no tenía expediente abierto en el Cabildo porque aparentemente estaba en buen estado.
Acurio mencionó que la situación de estas casas se agrava con la fuerza del invierno, que debilita sus estructuras.
Al respecto Narváez aseguró que se realizan inspecciones periódicas para detectar estos inmuebles para demolerlos o repararlos, en algunos casos.
En el 2011, según el director de Justicia y Vigilancia, el Municipio procedió a demoler 15 estructuras vetustas en el centro de la ciudad. “Todos los solares vacíos que tenemos en el centro responden a demoliciones o autodemoliciones”.
¿Viviendas inhabitables?
Durante un recorrido que realizó un equipo de este Diario se constató que muchas de las viviendas que se incluyen en la lista del Municipio están inhabitables en gran parte de su estructura, pero mantienen inquilinos que corren peligro en otros sectores de las casas.
Es el caso de la vivienda ubicada en la Av. del Ejército y San Martín, en el sur.
La parte alta de la casa luce destruida y sostenida con cañas y aunque es evidente que en ese sector no habita nadie, en la planta baja sí existen tres departamentos ocupados, donde pese a la insistencia sus inquilinos prefirieron no salir.
En Febres Cordero y Villavicencio, una edificación de tres pisos de alto también parece deshabitada, por lo menos en su segundo y tercer piso, donde se divisan cañas que sostienen los tumbados y vigas, aunque en la planta baja y el primer piso del inmueble se observan departamentos ocupados, aunque tampoco respondieron.
En Lizardo García y San Martín está la casa de Daniel Mazzini, quien asegura que su vivienda no está vetusta, pese a que una de sus vigas está sostenida con cañas y su balcón deteriorado. “La casa tiene 40 años, pero por dentro está bien, es de hormigón”, dijo.
Muy cerca, en Guerrero Martínez y Cristóbal Colón, Eloy Reyna y su hijo, Sergio, también habitan en su vivienda cuya planta alta está inhabitable desde hace algunos años.
“Yo vivo en el departamento de abajo, pero con mi papá estamos reparando las columnas para no tener que demoler”, expresó Sergio Reyna, quien se mostró extrañado por la inclusión de su casa en la lista de casos críticos.
El mismo argumento utilizó María Andrade, dueña de otro inmueble en peligro, en General Gómez y Los Ríos. “Soy una mujer pobre y de a poco estoy arreglando los pilares”.
En tanto, la vivienda situada en Juan Montalvo y Baquerizo Moreno, en el centro, está totalmente habitada, tiene inquilinos y locales comerciales en la planta baja, donde funcionan cabinas telefónicas, un taller de bicicletas, un taller de pintura y un soda bar.
La administradora del inmueble, quien prefirió la reserva, señaló que la vivienda está en venta, aunque no descartó la posibilidad de reducir pisos a la casa y quedarse con la planta baja y el primer piso.
Narváez señaló que muchos de los dueños de estas nueve casas han suscrito actas de compromiso para autodemolerse.
Es el caso de la vivienda ubicada en Pedro Moncayo entre Alcedo y Colón, la única de las nueve que se ha adelantado a autodemolerse. Los trabajos se iniciaron hace tres semanas y los obreros prevén culminar en los próximos quince días.
Según el Municipio de Guayaquil, para marzo culminará con estos casos críticos.