- FEB. 13, 2012 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. La tómbola se utiliza para sortear las causas en la Corte Nacional de Justicia.
El Código Orgánico de la Función Judicial determina que por cada causa se deben sortear tres jueces y esto no pasó en el caso EL UNIVERSO ni en los otros que fueron derivados a las tres ‘minisalas’ que conformó “a puerta cerrada” la presidenta de la Sala Penal de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), Ximena Vintimilla. Esa es la observación que hace la defensa del periódico. “Por ello se debe subsanar tal nulidad realizando un nuevo sorteo conforme a la ley”, dice Xavier Zavala.
Joffre Campaña, procurador judicial de EL UNIVERSO, refiere que “la competencia” del juez nace desde su designación y como la ley ordena que el sorteo se haga público, no en privado, los jueces designados no la tienen. Jorge Blum, Paúl Íñiguez y Wilson Merino llamaron a audiencia de casación para este miércoles. Campaña pedirá la revocatoria de esa decisión entre hoy y mañana.
Zavala afirma que “la garantía del juez, predeterminado por la ley”, ha sido quebrantada en este y otros casos. Sostiene que se debió haber sorteado los casos entre los nueve jueces de la única Sala Penal que establece la ley, porque nada se dice sobre tres tribunales internos, como los que se han formado.
El jurista dice que el mecanismo legal era sortear cada caso que hay en la Sala Penal tres veces. La primera para escoger al primer juez de entre los 9 que tiene la sala y repetir ese procedimiento para designar al segundo juez, entre los ocho que quedaban y al tercero, entre los siete restantes.
“Aquí se armaron una suerte de tres tribunales sorteados de forma confidencial y luego se agruparon expedientes en tres pilas. Cuando se les preguntó en qué pila estaba el caso nuestro se nos dijo que no sabían. Y luego procedieron a sortear manualmente a cuál de los tres tribunales le tocaba la pila 1, la pila 2 y la pila 3”, dice Zavala.
Lo interesante, dice irónicamente el jurista, es que la ubicación de los casos en las pilas 1, 2 y 3 no se hizo por un sorteo “ni público ni privado” sino que “distribuyeron arbitrariamente o quizás no tan arbitrariamente los casos en cada pila”.
Al juez Wilson Merino, por ejemplo, le tocó conocer un grupo de juicios en el que además del que sigue el presidente de la República, Rafael Correa, contra este medio, están los del caso Filanbanco y el del exmandatario Abdalá Bucaram.
La defensa del Diario también cuestiona la designación de Merino como juez ponente del caso; es decir, quien elaborará el proyecto de sentencia.
Merino dijo que fue designado ponente por sus compañeros. “La ley dice que al juez ponente lo designa el presidente de la sala por sorteo”, menciona Zavala. Vintimilla era la que debía sortear el caso y al juez.