- FEB. 11, 2012 - Foto - Tiempo Libre - EL UNIVERSO
Mirella Cesa cantó Tan solo tú a dúo con el venezolano, en el marco de su gira Mira más allá.
Daniel Betancourth acudió al concierto pese a estar de luto.
Auditorio lleno. Flashes alumbraron las caras de grupos de amigos o parejas que buscaron inmortalizar un momento. Eran las 21:30 del jueves pasado y el Centro de Convenciones acogió a miles de personas que acudieron para saciarse de música.
Gritos. Aplausos. Al frente, una pantalla gigante de forma rectangular ocupó casi todo el escenario desde el que Franco De Vita presentó su gira Mira más allá. Su perspectiva de cantante hizo que traiga un show que no solo quedó registrado en estas líneas, sino en la memoria de sus fans.
Al mirar ‘más allá’, De Vita logró entregar un espectáculo que además de contar con audiovisual impecable y acompañamiento instrumental profesional, tuvo la participación de talentos nacionales como Mirella Cesa y Daniel Betancourth, e internacionales, como Servando y Florentino, Debi Nova y Carlos Baute.
Cuando apareció en el escenario, el artista, que pudo ser visualizado en dos pantallas gigantes ubicadas a los costados del espacio central, saludó a Guayaquil con una aseveración: “Todo se define dependiendo de un color”, la que hizo a través de la canción Dónde está el amor, que sonó mientras ardía fuego en la pantalla central, uno de los muchos efectos con los que puso magia a su concierto.
La calidad profesional de los músicos que lo acompañaron se notó en cada uno de los temas. Cuando Louis sonó, después de que el venezolano saludó a los asistentes con un tradicional “Buenas noches, Guayaquil”, dos guitarristas encendieron el turbo al dar un paso al frente y entonaron la parte melódica de esa canción, que habla sobre “el hombre que aún no pierde las ganas de ponerse a cantar”.
El show tomó categoría de espectáculo cuando Daniel Betancourth apareció para acompañar al venezolano. De Vita reconoció que el ecuatoriano fue un artista profesional, pues ese día se realizó el sepelio de su abuela. “Gracias por haber venido a pesar de tu pérdida y esta canción es para tu abuelita”, le dijo antes de dar paso a Cálido y frío.
Esa interpretación a dúo fue el preámbulo de la estadía de Betancourth en el escenario, pues de Vita le dio su guitarra y le dijo: “Quiero que cantes”, pedido al que el nacional respondió con No me pidas tiempo. Al finalizar el tema, los fans del nacional aclamaron otra y el artista venezolano hizo nuevamente una sugerencia: “Canta Seductora”, lo que arrancó la histeria de las asistentes.
En el escenario se ubicó de forma estratégica un piano que no fue usado hasta que el venezolano declaró: “No hay duda de que Ecuador tiene talento”. Esto antes de invitar a Mirella Cesa, con quien, también a dúo, cantó Tan solo tú, mientras entonó el teclado del instrumento.
Betancourth, quien observó desde una esquina la interpretación, al finalizar el tema se acercó y le obsequió a De Vita una camiseta de la Tri para que “sienta la carne de nuestro país”. La prenda se ubicó sobre el piano luego de que los artistas nacionales abandonaron el show.
A las 22:00, y luego de hacer vibrar al público con el clásico Somos tres, De Vita recibió a sus primeros invitados internacionales, sus compatriotas Fernando y Florentino, quienes entraron y cantaron junto a él Si yo fuera tú, que corearon y gritaron las fanáticas.
Luego de ese tema, un momento nostálgico se vivió con Si la vez cuando sonó en el show en las cuerdas vocales de los tres artistas, que hicieron recordar la época en la que esa canción se grabó con el desaparecido grupo Sin Banderas.
A estas presentaciones le siguieron la de Debi Nova, con Si quieres decir adiós, y Carlos Baute, con Colgando en tus manos y Tú de qué vas.
Con este último y Servando y Florentino, De Vita apareció en la última etapa del show para cantar, a cuatro voces, Traigo una pena. Esto antes de entregar a su público un popurrí en el que aseguró haber incluido sus canciones más conocidas, y del que formaron parte temas como Será, Juro que ya lo había vivido y Todo cambia.
En el espectáculo, que duró hasta cerca de la medianoche, el artista recalcó que el Ecuador fue el primer país que visitó como Franco De Vita, y que por eso tiene muy buenos recuerdos de este lugar. Para demostrar su afecto, hizo partícipe al público y le dedicó la canción Te amo. El show concluyó con la trilogía No basta, No hay cielo y Buen perdedor.