Jueves 09 de febrero del 2012 País

Temblor provocó temor en once provincias

QUININDÉ-BABAHOYO

QUININDÉ, Esmeraldas. Uno de los soportes de la casa donde habita Vicente Mendieta se quebró debido al sismo.

QUININDÉ, Esmeraldas. Uno de los soportes de la casa donde habita Vicente Mendieta se quebró debido al sismo.

Pánico, afectaciones en cinco inmuebles y dos familias evacuadas dejó el fuerte temblor que se sintió la madrugada de ayer en al menos once provincias del país, según informaciones del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG) y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR).

El sismo ocurrió a las 05:54 y tuvo una magnitud de 5.6 grados. Se sintió con mayor fuerza en la provincia de Esmeraldas, donde se reportaron los daños, especialmente en la zona rural del cantón Quinindé, poblaciones de Valle del Sade, Malimpia y Chura, las más cercanas al epicentro del sismo.

Según el IG el movimiento telúrico también fue sentido en poblaciones de las provincias de Imbabura, Carchi, Manabí, Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayas, Los Ríos, Tungurahua, Chimborazo y Bolívar.

Hasta las 12:20 de ayer se registraron cuatro réplicas del sismo, la de mayor intensidad fue a las 08:01 y tuvo una magnitud de 3.7 grados.

“Este evento sísmico fue generado en la zona de rozamiento de las placas Nazca y Sudamericana bajo la costa norte del Ecuador y se relaciona con el proceso de la subducción, es decir, el choque y hundimiento de la placa oceánica de Nazca debajo de la placa continental Sudamericana”, señaló el IG.

Mientras en Quinindé, luego del sismo, Vicente Mendieta esperaba ayer un volquete de la Municipalidad para evacuar sus pertenencias desde su vivienda ubicada en la parte alta del barrio 5 de Agosto, donde recordó lo que denominó una de las experiencias más “aterradoras” de su vida.

Mendieta se encontraba en casa con su hija cuando ocurrió el fuerte sismo. “Todo se movía, el piso era tan inestable que parecía que había olas debajo de los pies”, comentó.



Uno de los maderos que sujetan el techo de su casa se quebró y estuvo a punto de caer sobre él y su hija. “Felizmente no pasó nada y pudimos salir a tiempo, ahora nos vamos al albergue de la escuela Oswaldo Mendoza”, expresó.

Lo que vivió Mendieta se repitió en el barrio 18 de Octubre. “El temblor fue tan fuerte que creímos que la casa se nos venía encima, escuchamos cómo caían las cosas en la cocina y la casa parecía bailar”, recordó Santa Angulo, de 46 años.

Ella reside junto a otras nueve personas en una vieja casona de madera, la cual quedó inestable y fue necesario colocarle puntales para evitar que se desplome. La mujer y su familia fueron trasladadas también al albergue de la escuela Oswaldo Mendoza.

Dolores Villegas, de la Sala Situacional del COE de Quinindé, dijo que el reporte preliminar de daños producto del temblor deja afectaciones a 5 edificaciones. Dos en el barrio El Paraíso, una en el barrio 18 de Octubre, una en el recinto La Sexta y la destrucción de los baños públicos ubicados en el recinto La Y de Herrera.

Manuel Casanova, alcalde del cantón, explicó que las edificaciones en estos poblados son construidas a base de madera por lo que son altamente flexibles lo que evitó daños mayores. El sismo también se sintió con fuerza y causó susto en otros seis cantones de Esmeraldas y en La Concordia.

En Babahoyo y sitios aledaños, el temblor de ayer también causó alarma. “Yo iba saliendo de mi casa cuando vi que se movían los cables de energía eléctrica y corrí de nuevo a la casa a ver a mis hijos”, manifestó Maira Pino, comerciante.

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Los Ríos informó que el temblor se sintió en toda la provincia, pero aclaró que no se reportaron tragedias humanas, ni materiales.

Textual: Miedo
Santa Angulo
Habitante de Quinindé
“El temblor fue tan fuerte que creímos que la casa se nos venía encima, escuchamos cómo caían las cosas y la casa parecía bailar”.

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