Fiscal desautoriza la prueba de ADN

El fiscal general Galo Chiriboga pidió ayer que se revoque el llamamiento a Pedro Restrepo para que se someta a las pruebas de ADN, dentro del caso que investiga la desaparición de sus hijos, Santiago y Andrés, ocurrida el 8 de enero de 1988.

Ayer el funcionario negó que la Fiscalía haya realizado la convocatoria como dijo el abogado de la familia Restrepo, Ramiro Román. Sin embargo, luego de que el fiscal que lleva el caso, Jorge Cano, le confirmara que sí la hizo le pidió que la revoque de forma inmediata.

Justificó su pedido aduciendo que el informe que presentó el antropólogo forense Michael Santorum, la semana pasada, sobre los restos óseos exhumados en el cementerio de El Batán de Quito, son elementos preliminares y que es necesario profundizar la investigación con base en ese documento.

Román había dado a conocer que el 3 de febrero el fiscal Cano notificó a Pedro Restrepo que debía presentarse en la Fiscalía a las 08:30 del lunes para extraer una muestra que permita realizar el examen genético.

Restrepo se excusó de asistir, a través de su abogado, aduciendo que la providencia estaba incompleta, además que no se cumplían las 24 horas que da la ley para esa diligencia.

Respecto al informe presentado por Santorum, el fiscal explicó que no podía dar mayores detalles sobre su contenido; sin embargo, sí explicó que fueron analizadas 32 piezas óseas extraídas de El Batán, en diciembre pasado, que fueron enterradas en febrero de 1988, según los registros proporcionados por el cementerio.

De todas estas muestras, los forenses pusieron especial atención a cinco y finalmente se centraron en una que posee características generales que podrían acercarse a alguno de los desaparecidos, aunque el fiscal recalcó que eso no significa que se haya descubierto algo concreto.

Por ahora las indagaciones fiscales apuntan a analizar todos los protocolos que se realizaron en la morgue de Quito durante 1988. Pero, especialmente, se centrarán en el parte de defunción de la osamenta que llamó la atención de los expertos forenses.

Este trabajo tomará al fiscal Cano unos treinta o cuarenta días y recién entonces, con más evidencias recopiladas, se podría convocar a Pedro Restrepo para realizarle la prueba de ADN, aunque Chiriboga señaló que dependerá si el padre de los desaparecidos lo autoriza.

Los fiscales informaron ayer el avance de las investigaciones de este caso.

Si al final de estas no se logra demostrar que alguno de los restos óseos exhumados en el cementerio de El Batán corresponde a Santiago o Andrés Restrepo, la Fiscalía prevé continuar con las indagaciones para determinar entonces a quiénes pertenecieron esas osamentas y en qué condiciones se dieron esas muertes.

Esto porque consideran que ese periodo, cuando ejerció la Presidencia de la República León Febres-Cordero, mucha gente desapareció en condiciones no esclarecidas.