- FEB. 05, 2012 - Foto - Seguridad - EL UNIVERSO
En Guayaquil, el pasado 24 de enero fue acribillado José Luis Arroyo Quiñónez. Sucedió en la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca.
En Quito, el pasado 15 de enero, en el pabellón A de máxima seguridad del penal García Moreno, de Quito, fue acuchillado el interno César Flores Sarzosa.
William Poveda Salazar, alias Cubano, resultó herido el pasado 25 de junio en la cárcel de máxima seguridad conocida como La Roca. Su hermano Walter, también lesionado, acusó a los guías.
César Alfonso Flores Sarzosa y José Luis Arroyo Quiñónez no se conocían, pero sus vidas tuvieron un final parecido: fueron asesinados tras las rejas. Ambos fallecieron el mes pasado en las cárceles de máxima seguridad de Quito y Guayaquil. Al primero lo atacaron con cuchillo en el penal García Moreno; al otro lo acribillaron en La Roca, centro que está adjunto a la Penitenciaría.
A poco de cumplirse un mes de la muerte de Flores Sarzosa, supuesto líder de la banda de sicarios que asesinó al empresario Francisco Espinosa, en los corredores de la cárcel de Quito todavía se habla del crimen. En Guayaquil pasa algo similar. Lo que se suma a la protesta de los familiares de los internos que critican que se haya podido ingresar armas a ambos centros donde a las mujeres ¬por ejemplo¬ no les permiten ni siquiera entrar con aretes, aseguran.
Las razones del ataque en la celda 8 del pabellón A, del ala de máxima seguridad del penal quiteño, solo se comentan en voz baja. Por vía telefónica, un interno líder narra que el crimen de Flores refleja dos situaciones innegables que se repiten en los centros de rehabilitación social: la fragilidad en los sistemas de seguridad que permiten, por ineficiencia o corrupción, el ingreso de armas y drogas; y la violencia generada por grupos organizados que tienen negocios ilícitos y vendettas entre bandas, o simplemente el estrés del encierro.
A las cárceles se trasladan problemas de tráfico o disputas de las calles, comenta un exdirector de la Penitenciaría de Guayaquil. Polémica que se repite en todos los reclusorios del país; sin embargo, las autoridades, pese a la solicitud de este Diario, no proporcionan estadísticas de la violencia en estos centros, donde el dominio de las mafias es evidente, reconocen exdirectores e internos.
Según registros de este Diario, entre el 2008 y el 2012 ocurrieron 23 crímenes en los centros de rehabilitación del país. En la mayoría se usaron armas de fuego y cuchillos. Aunque hubo un ataque en la Penitenciaría ¬ocurrido el 30 de diciembre del 2009¬ en el que se lanzaron tres granadas que acabaron con la vida del interno Julio Juan Hidalgo Preciado y causaron heridas a otros seis.
Marco es un reo que permanece detenido por tenencia ilegal de droga desde hace cuatro años en Quito. Él cree que ahí ha mejorado la atención penitenciaria, pero asegura que aún hay funcionarios que pueden ser “comprados” para que dejen pasar cosas no permitidas o “se hagan de la vista gorda” para que los internos se agredan.
Expertos indican que los problemas en las cárceles ocurren por el desconocimiento de las personas que están encargadas de dirigirlas. Esa percepción está recogida en las conclusiones del informe que entregó ¬en diciembre pasado¬ a la Secretaría de los Pueblos una veeduría ciudadana realizada al sistema penitenciario del Ecuador.
En el documento, que fue elaborado en once meses, entre otros temas se refiere a que la nominación política de los directores y coordinadores de rehabilitación no ha permitido ¬en muchos casos¬ que los escogidos cumplan los requisitos básicos establecidos en la ley.
No obstante, la coordinadora de la veeduría ciudadana al sistema penitenciario, Sonia Andrade, cree que uno de los mayores errores en la rehabilitación es no hacer caso a las sugerencias de los departamentos de Diagnóstico que hay en el sistema de rehabilitación.
Cuando analiza la problemática en las cárceles, la ministra de Justicia, Johanna Pesántez ¬durante una corta entrevista que mantuvo con este Diario¬, aseguró que la corrupción dentro del sistema de rehabilitación social es uno de los problemas más complejos con los que ha debido enfrentarse.
Asegura que, pese a que se han hecho cambios en la estructura de la rehabilitación social y también dentro de la Policía que presta apoyo en la seguridad externa de los centros, continúa enquistada en el sistema gente con malas prácticas.
Incluso cuando se le comenta el crimen de alias Negro José, acribillado en La Roca, donde los custodios son parte de las nuevas promociones de guías capacitados en estas dos últimas administraciones del Ministerio de Justicia, ella insiste en que debido a falta de un numero adecuado de personal capacitado hay centros ¬entre ellos La Roca¬ que cuentan con equipos mixtos, es decir, con guías nuevos y antiguos.
Aunque la ministra no proporciona una lista de los guías que prestan servicio en las cárceles de máxima seguridad, lo que permitiría constatar si son recién contratados o antiguos, empleados de la Penitenciaría del Litoral discrepan con la autoridad y dicen que nunca han laborado en máxima seguridad. “A La Roca no nos dejan ir porque dizque nosotros ‘contaminamos’ a los guías nuevos”, comenta un custodio antiguo.
Un exdirector de la cárcel donde fue asesinado Arroyo, coincide con el empleado y más bien denuncia que entre los nuevos guías hay quienes han cedido a presiones. Incluso un registro de este Diario indica que solo en el primer año, 11 de los 63 que se iniciaron en La Roca fueron trasladados a otros centros de rehabilitación del país tras ser detectados en actos de corrupción, refiere la exautoridad. “Aunque es algo que no se ha hecho público todavía, yo conocí que a algunos los siguen hasta sus viviendas, los amenazan con dañar a sus familias si no ayudan a ingresar cosas no permitidas a la cárcel. Algunos sí han caído”, comenta.
Antes del ataque a Arroyo, en La Roca sufrió una tentativa de asesinato William Humberto Poveda Salazar, alias Cubano. Su hermano Walter, alias Caimán, resultó herido. Sucedió el 25 de junio del 2008. Días después, el segundo responsabilizó a guías por haber permitido el ingreso del arma. Sin embargo, quienes realizan esa labor indican que el primer filtro en esa cárcel lo hacen los policías, que ellos no deben ser culpados. El caso sigue un proceso investigativo.
Familiares de internos que están en ese centro indican que el sitio no tiene nada de rehabilitador. Una mujer recuerda que desde fines de diciembre del 2011, fecha en la que se presentaron dos protestas dentro de esa cárcel (una con la quema de colchones y otra al salir desnudos al patio), los internos recibieron el castigo de solo tener 30 minutos de salida al patio en vez de una hora y media como antes.
En una carta pública, que fue emitida el 28 de enero pasado por el Comité Nacional de Personas Privadas de Libertad Eloy Alfaro al presidente Rafael Correa, expresan su preocupación: “...Al constatar ¬sostienen¬ cómo se están desperdiciando actualmente elevados recursos del Estado en planificación y estudio de proyectos relacionados con el sistema penitenciario que en nada aportan a nuestro compartido sueño de contar definitivamente con un sistema de rehabilitación social efectivo y eficiente”.
Otro exdirector de una cárcel de máxima seguridad asegura haber sufrido amenazas, incluso de muerte. Sostiene que capos de las mafias lo amenazaban porque exigían todo. “La presión es fuerte, ellos (las mafias delictivas) siguen dominando en las cárceles”, dice.
Esos tentáculos de las mafias traspasan los barrotes penitenciarios. Durante la reportería para este trabajo, uno de los periodistas de EL UNIVERSO fue amenazado para que no se profundizara la investigación sobre las bandas en las cárceles. Ese hecho ya fue denunciado.
Otros crímenes: Desde el 2008
2008, febrero 1
En el pabellón C de la cárcel El Rodeo, de Portoviejo, matan al interno Benito Loor Sabando y queda herido Michael Zambrano Alaña.
2008, mayo 5
En Cuenca, el interno Jaime Patricio Bonilla Acosta es asesinado en la cárcel.
2008, abril 13
El colombiano Luis Arboleda fallece con 8 puñaladas luego de una riña en Riobamba. Hay además ocho heridos.
2008, octubre 23
En una balacera entre gente de Choneros y del Negro Emilio, en la Penitenciaría, mueren David Álvarez Andrade y Darío Quintero Cedillo; hay cuatro heridos.
2008, octubre 24
En un cruce de balas entre internos de la Penitenciaría muere el reo Christian Malavé Cisneros. Hay cuatro heridos.
2008, octubre 24
Con un disparo es asesinado por un guía el interno Jorge Morcillo Ávila, quien habría querido matar al custodio.
2008, noviembre 20
Cuatro internos de alta peligrosidad: Vicente Calixto Quevedo Delgado, Jaime Muñoz Gurumendi, Kléver Vélez y Nixon Moreno, son heridos en la cárcel de Quito.
2009, marzo 26
El reo colombiano Jaime Manchoa Coello es muerto con varias puñaladas en Cuenca. Además resultan cuatro heridos en el hecho.
2010, enero 7
En la cárcel El Rodeo es asesinado Washington Antonio Ponce Villafuerte con dos tiros; resultan heridos Érick Cabrera Espinoza y Miguel Ángel Quiñónez.
2010, noviembre 21
En Ibarra, el interno colombiano Norbei Bueno Arboleda muere en un intento de fuga. Hay un herido.
2010, diciembre 12
En la cárcel de Machala, en una balacera muere el interno Aníbal Morocho Cañar y sale herido Byron Erazo R.
2010, diciembre 28
Casi irreconocible queda el rostro de Freddy Cedeño López, asesinado a bala y cuchillo en la cárcel El Rodeo.
2011, mayo 10
El interno Juan Carlos Tobar Tovar es hallado muerto en su celda de la Penitenciaría. Había sido asfixiado.
2011, mayo 20
En la cárcel de Machala es muerto con cuchillo el reo Carlos Carvajal Cagua. Otro no identificado salió herido.
2011, septiembre 27
Tras supuesta agresión de guías, en la cárcel Bellavista de Santo Domingo muere el reo Édgar Espinoza Aguirre; Augusto Molina Pinargote, Miguel Mean Cabeza y Jhonny Quishpe López salen heridos.
2011, octubre 20
En la basura de la Penitenciaría es hallado el cuerpo de Jimmy Maldonado Parra. Tenía 19 puñaladas, según el resultado de la autopsia. El interno ingresó al menos 30 veces a esa cárcel.
2011, diciembre 18
El interno de la Penitenciaría del Litoral José Mendoza Cortez es envenenado en ese centro por desconocidos.