- FEB. 03, 2012 - Foto - País - EL UNIVERSO
PORTOVIEJO. La terminal terrestre de esta ciudad amaneció anegada y hasta el mediodía no se efectuaban labores de desfogue.
Las ciudades de Esmeraldas (Esmeraldas) y Portoviejo (Manabí) fueron las más afectadas por las lluvias registradas en las últimas 24 horas en diferentes sectores del país.
En la capital esmeraldeña, a las 20:30 del miércoles, una avalancha de agua y lodo irrumpió en una vivienda de las calles El Oro y Panamá. Los gritos de Lorena Vásquez, de 34 años, alertaron a sus vecinos, quienes la socorrieron y rescataron a sus cinco hijos, cuatro sobrinos y tres hermanas que quedaron atrapados dentro de la casa.
“Fue algo terrible. El agua ingresó como una tromba, cuando me di cuenta me llegaba al cuello. Yo gritaba pidiendo auxilio y mis vecinos llegaron y rompieron una pared para que el agua saliera. Mis hijitos se estaban ahogando y gracias a Dios fueron rescatados con vida. He perdido todo, me he quedado en la calle”, dijo Vásquez llorando mientras observaba los daños en su vivienda. En un garaje continuo el agua alcanzó los 50 cm y dañó todos los implementos del lugar.
Una hora y media antes cayó un torrencial aguacero. La tierra acumulada en las zanjas abiertas para la colocación de tubería de agua potable se desvió a barrios como La Guacharaca, donde el lodo ingresó a las casas. Los moradores debieron hacer huecos en las paredes para evitar la destrucción total de las viviendas. El alcalde de Esmeraldas, Ernesto Estupiñán Quintero, dijo que dispuso la movilización de toda la maquinaria municipal para la limpieza de las calles.
Personal de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) realizaba ayer un reporte sobre los daños causados por la lluvia. Un informe preliminar señala que cuatro familias perdieron todas sus pertenencias. Mientras, en el barrio San Martín de Porres, sector El Quilombo, la pared de la casa de Cristian Bone Ortiz se desplomó sin causar víctimas.
Pedro Medina, morador del barrio Río Esmeraldas, donde una avalancha de piedra y lodo ocasionó la acumulación de material pétreo en el barrio, dijo que las casas del sector temblaban debido a la correntada y que por lo menos dos presentan fisuras. A un costado de la Dirección Provincial de Salud se formó una grieta debido a la gran cantidad de agua que bajó del cerro El Gatazo.
Mientras, en Portoviejo, hasta ayer miles de personas esperaban que se restableciera la dotación de agua potable, suspendida el miércoles por los altos niveles de turbiedad en la planta de Cuatro Esquinas.
Además, en el sector El Calvario, de la parroquia Picoazá, diez viviendas resultaron anegadas el miércoles por las lluvias, según información de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo de Manabí (SNGR-Manabí).
Ayer, por ejemplo, la terminal terrestre de Portoviejo amaneció casi en su totalidad anegada, especialmente los andenes de ingreso y también el área de paso de buses interparroquiales.
Las ciudadelas Municipal y El Maestro, San Gregorio y Fabián Palacios también amanecieron inundadas.