ONG denuncia que los biocombustibles supondrán un alto sobrecoste para la UE

EFE
BRUSELAS, Bélgica.- La organización ecologista Amigos de la Tierra Europa advirtió hoy del sobrecoste que supondría extender el uso de los biocombustibles en la Unión Europea respecto al precio que se pagaría solo por la gasolina y el diesel, un extra que calculan en entre 10.000 millones y 18.000 millones anuales en 2020.

Los ecologistas denuncian el "mal negocio" que supone apostar por los biocombustibles para cumplir el objetivo marcado por la UE para 2020 de que un 10 % de toda la energía utilizada en el transporte provenga de una fuente limpia, según señalaron en un comunicado de prensa.

El sobrecoste recaería con especial fuerza sobre los conductores de coches, ya que según un estudio presentado hoy por los ecologistas, se prevé que el bioetanol cueste en 2020 entre 19 y 41 céntimos más que el litro de gasolina, mientras que el biodiesel se situaría entre 35 y 50 céntimos más que un litro de diesel.

"No solo los conductores y los contribuyentes tendrán que asumir una carga más cara, sino que además los biocombustibles están llevando a millones de personas en los países en desarrollo a la hambruna y a abandonar sus comunidades, empobrecidas sin tierras", destacó Amigos de la Tierra Europa.

Los ecologistas rechazan los biocombustibles como una alternativa a los combustibles fósiles actuales y piden que se sigan buscando soluciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes del sector del transporte.

Recibidos en un inicio como una de las mejores alternativas limpias a los contaminantes combustibles fósiles, los biocombustibles han ido perdiendo paulatinamente el apoyo de buena parte de las organizaciones ecológicas y humanitarias.

Uno de los principales motivos de este rechazo se encuentra en que el uso de las tierras para plantaciones destinadas a producir biofueles está disminuyendo la superficie disponible para cosechar alimentos, lo que hace subir sus precios.

El Índice Global del Hambre de 2011, elaborado por organizaciones humanitarias, estima que el crecimiento de la demanda de biocombustibles es una de las principales causas de los altos y volátiles precios de los productos alimentarios, entre otros factores.